17 mar. 2013

L.- Personajes.- 25/54 ORIGENE


          

25/54      ORÍGENES ADAMANTINOS

                                                         y las autocastraciones

                                                                200 d.d.C.

  


Vivió entre el 180 y el 250 después de Cristo. Era filósofo, teólogo y escritor. Escribió muchísimo, de verdad, en manera hasta exagerada. La nueva religión Cristiana estaba haciendo pasos agigantados, máxime en la actual Turquía, aunque   todavía había conatos de represión de parte de los “paganos”. Durante una de estas represiones, la del Emperador   Septimio Severo, el padre de Orígenes adolescente, el ferviente cristiano Leonidas,  fue encarcelado ejecutado y sus bienes incautados.  El joven Orígenes tuvo que trabajar duramente para mantener a su mama y la los otros seis hermanitos, todos mas jóvenes que él: trabajaba de maestro, vendías sus manuscritos y  agradeció las cortesías de una rica señora que seguramente admiraba su talento y algo más.  Poco después fue nombrado director de la Escuela de Catequesis. Su escuela era frecuentada por paganos y por neófitas cristianos.  Era de lengua griega, nuestro Orígenes, estudió mucho Platón y los Estoicos, quiso aprender el hebraico.  Y la lectura de Mateo  “…hay eunucos que se hicieron eunucos para alcanzar el Reino de los Cielos”( Mt. 19.1) lo inflamó y fanatizó tanto  que decidió castrarse solo.  Y tenía 25 años. Yo también leí a Mateo, en mis 25, pero la Gracia no me tocó.
Lo de castrarse era  una operación relativamente difundida entre los primeros y primitivos cristianos, para evitar tentaciones de la carne y alcanzar más fácilmente el Paraíso. No se saben que opinaban sobre eso sus mujeres, porque las mujeres en aquellos tiempos no opinaban. La Fe en las religiones lleva a estos extremos. El actual kamikaze islámico  confía asegurarse leche y miel ofrecidos por las sensuales Huríes en el Paraíso de Mahoma. No todos los cristianos estaban de acuerdo con esa práctica renunciataria; entre ellos  el obispo de Orígenes,  Demetrio, quien nunca lo quiso ordenar sacerdote, justamente por esa manera de “recurrir a subterfugios para alcanzar la virtud de la castidad”. Esto según algunos escritores. Según otros, Orígenes se auto castró para  que fuera confirmado en su cargo de Director de la Escuela de Catequesis, que estaba frecuentada no solamente por viejas piadosas  sino también para  lindas jóvenes  que podrían haber sido presa por  demoníacas tentaciones carnales.
  Pero aparte esas “características”  no se puede negar que Orígenes fue un gran pensador, muy inteligente y que tuvo mucha influencia en los autores cristianos que le siguieron. Viajó mucho, escribió muchísimo y de todo tipo: escrituras exegéticas,  obras doctrinales, obras apologéticas,  obras filológicas,  epístolas.    En los primeros años del incipiente cristianismo, las doctrinas, opiniones, escrituras sobre temas religiosos eran infinitas. Que si la Trinidad, que si el Padre es superior al hijo, que si el hijo es de naturaleza divina o humana, que  es el Espíritu Santo, que si María es virgen, etc. Una infinidad de  discusiones entre Origenistas y antiorigenistas. En fin, lo que se llamarán con el tiempo unos Bizantinismo, llevados el extremo y en forma patológica. Pero, a pesar de la auto mutilación, la influencia de Orígenes fu enorme sobre todos en sus sucesores  de Asia menor así como también sobre  escritores cristianos latinos de peso como Ambrosio  de Milán quien, de paso, sus atributos los tenias bien puestos y imponía autoritariamente sus teorías.
Una de las últimas persecuciones, la de Decio, coletazo del paganismo moribundo, terminó con él.
  Naturalmente   el buen Orígenes ni se imaginaria que con el giro de pocos decenios los cristianos perseguidos se transformarían en perseguidores  y  lo serian con más ahínco todavía y durante  largos y crueles siglos, como lo demuestra la Santísima Inquisición.



                                      



4 comentarios:

Anónimo dijo...

Tampoco a mí me dio por la castidad. No hacía falta porque el fin último de las mujeres es castrarlo a uno.
Saludos,
Angel.

Anónimo dijo...

Eso es verdad. Tengo dos hermanos casados, uno es valiente donde los haya, y el otro nunca debió dejar el seminario. Vea lo que dicen sus mujeres. Al cuatriboleado:
-Mi amor, vete tranquilo y recuerda que el diálogo es un valor civilizado auspiciado por el propio Bam Ki-moon. Si se atraviesa alguien en tu luz verde, no te bajes del carro para mentarle la madre, es mejor que llegues temprano al trabajo. Tampoco le metas la cabeza al jefe en el cajón del escritorio y se la prenses, recuerda que no se llega a jefe sin el carnet del partido de gobierno. No le caigas a patadas al carro del vecino si te ocupó el estacionamiento, piensa que su mujer cose divino y me sale más barato. Tú a casa, déjame que hable con ellos, sube y toma una tisana, mi amor.
Al santurrón: A ver si vas a llegar a las tantas porque has encontrado otro viejito en el suelo a quien le han quitado su jubilación y lo llavaste a emergencias. No seas memo que siempre pagas la factura médica. Ah, y a esa zorra que tiene el marido preso no le des paquetes de comida, quén les manda meterse en política, además eres incapaz de clavártela,imbecil. Y ten carácter y no prestes más el carro que te lo devuelven abollado y sin gasolina. Qué destino el mío, señor, qué mala suerte he tenido con este hombre!

Aldo Macor dijo...

DIVERTIDISIMOS LOS COMENTARIOS: AMBOS. ÉL DEL ANONIMO CON FIRMA Y EL DEL ANONIMO SIN FIRMA. AMBOS DOS. O SON AMBOS UNO?

Anónimo dijo...

Gracias por tu generosidad, eres un fino intérprete.
Angel