19 mar. 2017

Los Judios


  

La Menorah de 7 Brazos.
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Los    Judios


Habíase una vez… hace ya muchísimo tiempo, por allá, en la misteriosa India, un sitio lejano, donde fluía un rio grande que se llamaba el Rio Indo.   En      ambas orillas se habían estabilizado unas mucho más antiguas poblaciones que habían salido muchísimo antes,  desde hace más de 100.000 años  de Etiopia,  en África.
Habían salido quizás porque por allí  había demasiado calor o por curiosidad,  o por ganas de conocer cosas nuevas.     Vieron que la tierra donde llegaron  era  muy  fértil y se establecieron    allá   tranquilamente porque no había nadie más. Pasaron años, siglos    y con el tiempo  parecían     siempre    menos africanos.   Eran tipos inteligentes y comenzaron a hacer e inventar   cosas. Construyeron sus chozas, después aprendieron a hacer ladrillos, y con los ladrillos construyeron sus casas, y hasta edificios grandes. Después un día uno de ellos inventó la rueda, y con eso fue más fácil transportar cosas de un sitio a otro. Aparte que los niños se divertían muchísimo jugando a la rueda rueda.  
Y de esa manera se formaron   dos   civilizaciones, quizás las más antiguas de toda la Tierra. Las de Mohenjo Dario y de Harappa.  Pero no duraron mucho. 


Invasión de los Arios-Védicos. (Sanscrito)
No duraron mucho porque por allá, en cierto momento, varios grupos de poblaciones del Norte Europa, (también ellos salidos  de África  miles de años antes)   se dieron cuenta que con tanto tiempo pasado en el frio, vestidos con piel de oso y casi sin sol,  habían ya perdido el fuerte bronceado inicial, el cabello se les aclaró hasta desteñir el lindo  color  negro para llegar a un amorfo  rubio.  Y el iris comenzó a reflejar el celeste de un cielo débil y frio.

Pero eran peleones.

Y esa ha sido una característica típica de todos los Germánicos desde entonces. Pelean y son magníficos soldados. Ganan todas las batallas. Pero pierden las guerras.
Y un buen día desde los hielos del norte Europa se expandieron donde pudieron. Eran guiados y ayudados por su Dios Indra. Parte llegaron a Grecia; y serán los rubios aqueos de Homero y los Dorios; llegarán a Persia-Irán, y serán la semilla  del Grande Impero Persiano, de Ciro y Darío. (los iraníes no son semitas). También llegaron a la India, imponiéndose a los prexistentes grupos indígenas. Formaron las Castas, (en Sanscrito Casta significa Color) para  no mezclar su piel blanca ( Braminos) con la despreciada piel oscurita de los vencidos, aun distinguiendo las tonalidades. Y todos estarán divididos según los colores o sea según las castas.
Otro grupito de ellos, de los rubios norteños conquistadores, llegaron a la zona del Rio Indo( Pakistán).  ¿Había otras gentes? Claro que sí.
 Los antiguos de Mohenjo Dario y Harappa, aunque en decadencia. Y entre ellos había dos grupitos étnicos contra los cuales esos Arios Védicos , con su rubio dios Indra de guía, aplicaron la ley del más fuerte, la  que  siempre se impone en la naturaleza.  Los “locales” comenzaron a hacer sus maletas y ambos grupos se refugiaron más a oriente, llegando a las zonas de Sumer.

¿Quiénes eran esos dos grupos de refugiados políticos?

 Los primeros en salir (eufemismo por huir) fueron los que después se llamarán los Gitanos.  Por algún motivo mantuvieron su etnia y llegaron a Europa, a España (la que con el tiempo se llamará Sefardí), máxime en la zona sur, la que hoy es Andalucía.  Y dieron ese lindo paseo desde el Pakistán (Mohenjo Daro y Jarappa) por toda África del norte  y Egipto.  Y como los ibéricos los vieron llegar desde Egipto, los llamaron Egiptanos, Gitanos, Zitanos, Zingari, Gipsy.  

 El otro grupo era quizás menos folclórico, pero dejaron más huella en la historia. Y llegaron a Ur, donde estaban los Sumerios, el Pueblo de las Cabezas Negras, casi a la desembocadura del Rio Éufrates, y allí plantaron sus tiendas.    ( sin que saliera petróleo)- Ese segundo grupo de desterrados de Mohanjo Daro (Pakistán), “los que dejaron huellas,” se decían descendientes por una decena de generaciones nada menos que de Noé, a través de su hijo Sem.   El Noé del Arca, el Noé que se emborrachó con el vino, y que maldijo a Cam, inaugurando el racismo anti negro, y que era nieto de Matusalén, el que vivió 1.000 años.
Pero ahora quien mandaba en Ur a esos descendientes de Sem era un cierto Tareh , padre de un tal  Abram que nació en Ur. Y ese de Abram, sì , es un nombre que suena.  Y suena desde hace cuatro  mil años.
 Para aclarar un poco de eso, vamos a ver algunos descendientes del Sem aquel, según refiere la Biblia y la  Literatura Rabínica. Obviamente el término que nosotros usamos de Semita se refiere a todos  los descendientes de ese casi desconocido Sem, incluyendo a Asirio, Babiloneses, Fenicios, Cananeos:  pero   hoy en día, hablando de Semitas, entendemos solamente Hebreos  y Árabes, o sea  Judíos y Musulmanes, impropiamente. Y ambos, judíos y musulmanes, veneran la Biblia junto con los cristianos. Y todos    son los descendientes de Abram, como padres pero con mamás diferentes según la poligamia en boga en aquel tiempo.

Descendencia según la Biblia ( o literatura Rabínica)
 ((Matusalén nacido en 3. 320 a.Ch.  descendiente de Set, el tercer hijo de Adam y Eva. Y conoció a Adam). Vivió casi 1.000 años))—((Lamec 3.120 a.Ch)) – (( Noe.( 2.900 a. Cr. )) –(( Sem( 2448 a.Cr. )) –((  Arfaxard (2.345)) –(( Salah  2.320 ))   --(( Eber 3.281)) --  (( Faleg 2.247))—((Reu 2.217)) –(( Sarug  2.185  )) –((Nacor- 2155 ))—((Tareh 2.126))—((Abram  1996     Sara. )) y aparece YAHVE como Dios en comodato solamente para  Abram -- )     ( al salir de Ur, para Tierra Prometida, será el periodo de Sodoma Gomorra  1930------- ((Lot- Estatua de sal de esposa Lot—Lot concibe borracho con las dos hijas))--  ((Isaac 1895—-el NO sacrificio de Isaac 1871 )) –(( Rebeca -Esau – lentejas-- Jacob(Israel)  1835--  Lucha misteriosa de Jacob que  se llamará    ISRAEL contra no se sabe quién---.  ((Jacob(Israel) casa con Raquel ))—    Naces los famosos doce  hijos que serán las 12 Tribus y   venta de  José.--  Putifar--Gobernador con Faraón)--hambre en Canaan)) (( Jacob-Israel y todas tribus  van Egipto. Reconciliados los  12 hermanos)).--  300/400 años en Egipto--
 ((Éxodo de Egipto ---Moisés-- muere 1451— Josué- Los Muros de Jerico caen solo. Estrago en Jericó-  Josué para el Sol. reconquista Canaán --))
Los Tres Reyes: Saúl    David   Salomón

                                                                                ****
 Todo esto, hasta aquí, ha sido como una introducción. Ahora vamos a hablar de los judíos.   Y no es tarea fácil. Porque de un pueblo de beduinos primitivos fanáticos se han transformado con el tiempo en una nación de primerísimo plano.
  Y creo sinceramente que su mérito para mantenerse a flote en medio de tantas tempestades   y entre pueblos diversos, ha sido su caparbiedad, se diría en Italiano.  Su testarudez. Su tenacidad, inflexibilidad.  ¿Resultado? Entre los más dotados en este mundo hay siempre un judío que se asoma por allá.  Evidente que las dificultades para sobrevivir, para adaptación al ambiente, implica tener o inventarse cierta velocidad mental, decidir rápidamente. Antes que otro para  no sucumbir. Y eso, la superación de la dificultad, aunque amarga, es una gran vitamina para el cerebro.  Diría… máxime para los Askenaz, que la mezcla de sangre o de costumbre por siglos con germánico los ha fortalecido.
 El germánico, sabemos, es un pueblo de primerísimo plano, capaz de todo. De producir a un Beethoven, a un Goethe y también a un Hitler.   Pero no tocamos ese argumento.

                                                                       ***
Bueno.
Haciendo comparaciones con la religión Cristiana, con énfasis en la católica, la más numerosa, los judíos no tienen una autoridad central, exclusiva, un Papa, infalible. representante nada menos que de Dios, que dictamine cual es lo justo o lo injusto. Que cuando hay diferencia de opiniones, dirima controversias.  Y que use el barbecue cuando lo considere oportuno.
Además, entre los judíos también las ideas fundamentales sobre la religiosidad cambian y varían constantemente.  Diría que entre los judíos hay más libertad de pensar y sobretodo de hablar. Y eso de hablar, o de escribir, no sé si es un mérito o un defecto del Judío, pero a veces fastidia con ciertas petulantes reservas o “distingo” de jesuítica  semejanzas.   
 En general se puede decir que el judío de los primeros tiempos, era un judío que no se preocupaba mucho del más allá.   A Abram nunca se le ocurrió la idea que Yahvé le reservara un sitio de honor quien sabe dónde, pero después de muerto.  Lo que el judío pedía a su dios especial --como se usaba en los tiempos tribales donde no se concebía la universalidad que después concebirá Isaías -- fue que le ayudara en su vida real terrena, que le diera prosperidad, salud, buenos hijos, buenas esposas. Y muchos años de vida.      Los primeros judíos ni remotamente pensaban en lo que para los cristianos era infierno, paraíso, purgatorio.  Temían al enemigo, pero no al diablo. Ni en castigos por     pecados cometidos.  Además, el concepto de pecado no existía.  Lo que existía era la posibilidad de un error, una desobediencia a las ordenanzas de Yahvé.  Pero para esos errores Yahvé   solía castigar a todo “su” pueblo, haciéndolo esclavo de algún cruel  rey extranjero. Lo privaba de su libertad. Entonces el pueblo lloraba a Yahvé. Y Yahvé, confirmada su autoridad y quizás complacido por rezos, plegarias y sacrificios, se apiadaba de “su pueblo,” y mandaba  a un héroe, un jefe, un Juez, que liberara a Israel de la tiranía extranjera.    
  Y después, Errare humanum est, el pueblo volvía a errar y se recomenzaba el ciclo.  (eso fue evidente en el periodo de los Jueces,  donde  aparece la mítica figura de Sansón).   Así que la recompensa o el castigo era terreno, concreto, real.
La idea del más allá comenzó a formarse después, con el tiempo, y obviamente también por influencia de pueblo cercanos que “contaminaron “ lo auténtico.  Pero todo cambia, como decía Eraclio.
 Más adelante todavía --  y damos un brinco histórico  -- apareció Maimónides,  el culto e inteligentísimo  judío de Córdoba, en Sefardí.   El cual, con cierto realismo aristotélico pensó y enseñó que era completamente inútil ponerse el problema de Dios y del ” más allá “: absolutamente incomprensible para nuestras inteligencias limitadas. Decía que había un enorme abismo entre las cosas del mundo físico, y las que no podemos ni podremos nunca conocer:  las del reino de la divinidad. Así que ocuparse de eso era perder el tiempo.  La humanidad tenia simplemente que limitarse a seguir los mandamientos, los precepto, o sea practicar la  mitzvot .- Siglos más tarde, otro brillante cerebro,  el de Agustín de Hipona, maestro de la Patrística, opinaba lo mismo con lo del niño a orilla del mar que con un potecito  quería trasvasar, meter toda  el agua marina  en un hueco que había hecho en la arena. Y cuando Agustín le dijo sonriendo que eso era imposible, el  niño le contestó que así de imposible  era que su limitada mente humana  comprendiera lo inmenso de la divinidad.  Más o menos será lo que, no contestando a la pregunta que se le hizo, quiso entender Buda: piensa en el hoy, pórtate bien. No hagas a los demás lo que no quieres te hagan a ti. Lo de dios no lo podrás saber nunca.
Aclaramos, si acaso, que Buda ( el Iluminado) se llamaba Siddhartha Gautama,  era de la Casta de los  Brahmanes, no era un Dios. Era un príncipe, noble y rico.
Y ya que estamos con asiáticos, Confucio, apreciado pero rechazado por el cristianismo oficial porque actuaba y enseñaba bien, pero ignorando absolutamente a dios.  El cristianismo afirmaba y afirma que, sin Jesús, el cordero que absorbe los pecados, no hay salvación.
 Con el tiempo, siempre debido a la interpretación rabínica, se comenzó a creer en un   Hibbut HaKever. Significa dolores en la tumba. Se creía que el alma del muerto se retorcía en la tumba, no se adaptaba, y sufría por eso. Quería regresar a su familia.  Por fin cuando lograba salir de la tumba se iba al Guehenna, algo parecido a un infierno donde el alma  podía purificarse. Pero no se quedaba nunca más de 12 meses y entonces podía subir al Gran Edén. O sea, esa especie de purgatorio/infierno no era eterno, como el Hade griego o el Infierno cristiano “ad aeternum” (por decisión de Agustín de Hipona). Durará solamente un año como máximo. El Gran Edén no se entiende bien si es el Paraíso Terrenal de Adán y Eva o si es otra cosa.  Pero sea como sea, tampoco es definitivo el Gran Edén.  Después de cierto tiempo en el Gran Edén, habrá una Resurrección Física.  Después de esa resurrección, las almas se residenciarán, pero en estado espiritual,  en el Olam HaBa ( mundo futuro, venidero).
La resurrección de la carne forma parte de uno de los 13 principios de Maimónides. Pero aquí hay una cosa curiosa.  Ciertos judíos, aun no creyendo en la resurrección, cantan un himno,  el Yigdal, donde se habla de la resurrección de la carne. ¿Porque?

.גּוֹמֵל לְאִישׁ חֶסֶד כְּמִפְעָלוֹ
ִתֵּן לְרָשָׁע רָע כְּרִשְׁעָתוֹ

(El (Dios) retribuye al hombre devoto conforme a su obra e impone el mal al malvado conforme a su maldad.)


.יִשְׁלַח לְקֵץ יָמִין מְשִׁיחֵנוּ
:לִפְדּוֹת מְחַכֵּי קֵץ יְשׁוּעָתוֹ

(El final de los días enviará a nuestro Mesías ungido, para redimir a los que esperan su salvación final. 


.מֵתִים יְחַיֶּה אֵל בְּרֹב חַסְדּוֹ
:בָּרוּךְ עֲדֵי עַד שֵׁם תְּהִלָּתוֹ

(A los muertos resucitará el Todopoderoso con Su abundante bondad. Bendito sea hasta siempre Su nombre ensalzado)

El concepto de la muerte
Según la Biblia, toda persona que muera, va al  Sheol.  Todos van allá. Ricos, pobres, buenos, malos, reyes o mendigos. Es lugar triste, hasta fuera del control de Dios, aislados.  Con el tiempo el concepto se modifica en parte. Los vivos pueden consultar a los muertos. El Rey Saúl consultó a Samuel, que estaba ya muerto.   Después llegará el Libro de Job y entre Rabinos, habla que te habla  y se discute si podría haber algo de recompensa para los muertos que se la merecieran.  Ezequiel no es da menos, y habla claramente de Resurrección, Según el gran Isaías, en ese Sheol indeterminado están las almas de los justos, en tranquila espera de su juicio. 
Después en los años de Cristo, esa sala de espera se dividirá en áreas para las justos y áreas para los malvados:  Sheol o Guehenna para los malos y Paraíso o Cielo  para los observantes de la ley.    El nombre Guehenna  viene de Guehinon que a su vez deriva de  Gei Hinom:   Valle de Hinom donde los Cananeos hacían sacrificios humanos  a Moloch, su Dios-  El caso era que lo sacrificando era solamente niños!
 Llegados a ese punto claro que sobreviene una pregunta: ¿Cómo es que había tantas opiniones diferentes?
Cada cual decía la suya. Es cierto, fue así, pero no solamente para los judíos sino para todos y todas.  La tradición oral está siempre en variación  por  algo de fantasía agregada o interpretada.  En esas épocas no había documentos escritos, no había “cassettes”  para grabar las clases.   Todo el saber se transmitía vía oral. Quizás eso afinaba al orador-maestro, pero  aun de buena fe,  se desvirtuaban  las opiniones que venían   de padre a hijos por siglos.  

Judaismo Rabinico_                                                      Jerusalén  Símbolo de las 12 Tribus                                                                         
                                                                        
Desde la Caída   del Templo  en  el   año 7 0 d.  C. por  Tito   hasta  poco  antes  del   año  1.000      d.Cr.  , la   Academia   Yavnheh  tendrá   la    siempre más grande la  influencia  de  todos  los   Rabinos  en   Babilonia:   el pensamiento judío  se dirigía más al discutir y resolver  lo del “ Más Allá”.
Se empieza  a  considerar   el    Olam HaBa(reino del espíritu) en contraste con el Olam HaZeh  ( nuestro mundo actual de los vivos).   
Y eso era lo que opinaban los Fariseos, quizás también para cierto consuelo de los vencidos, dispersados y tristes judíos, éxules en el mundo con la Diáspora.
Los Saduceos, la clase alta, los que tenían mayoría en el Sanedrín, rechazaban tajantes la idea del premio o castigo después de muertos. Quizás porque,  siendo ricos, no querían soportar la idea que fueran juzgados después de muertos por sus fechorías contra los pobres. Los Fariseos eran de clase más baja y más populares.  Y creían en la resurrección, quizás para animar a los pobres.  Y Jesús de Nazaret, judío del primer siglo, aceptaba tácitamente la idea de la resurrección.  Flavio Josefo, el famoso historiados judeo-romano, daba más o menos  constancia  de eso.                                      
                                                                                                    
""Me gustaría comentar algo sobre Flavio Josefo, que cuando aún joven historiador judío había ido a Roma para interceder a favor de unos compatriotas suyos.   Nada menos que el mismo Emperador Nerón lo había recibido.  Al  Divino  Nerón,  el joven simpático judío no le cayó nada bien y lo mandó preso. Pero el buen mozo, sí,  había caído bien a la generosa Poppea, esposa de Nerón, quien a escondida del marido le hizo también el favor de sacarlo de la cárcel .""

Estos Rabinos  de Babilonia, casi diría ociosos, también tuvieron ideas más o menos fantasiosas sobre el Mas Allá.  Por ejemplo, sostuvieron algunos, después de largos estudios, que había 903 tipos diferentes de muerte: el más doloroso era con una especie de asfixia, y el más dulce era como un Beso de Dios.
Después enseñaron también que había un Ángel de la Muerte, el Malaj HaMavet que aparece al momento justo.  No se sabe si con haz o sin haz. Pero los Rabinos enseñan que se puede evitar o retardar ese Ángel de la Muerte   estudiando con mucho fervor y amor a la Torah y, por supuesto, cumpliendo con las enseñanzas de esos mismos Rabinos.
Después también debaten entre ellos para decidir si los muertos pueden escuchar y entender lo que pasa en el reino de los vivos. Otro consideran que la Guehenna es un castigo para ciertos tipos de pecados como el orgullo, como enseñar la doctrina a alguien no digno, o seguir el consejo de la propia esposa. ( ¡?)
Además se castigan la idolatría, el incesto y el adulterio.  Por supuesto el de la mujer.
 Otros Rabinos creían en la resurrección, pero solo para los justos y los que conocen la Torá. -
Otros pensaban que   podían resucitar solamente los que habían sido enterrados en Israel ( Eretz Israel).  Así que los Rabinos, siempre después de estudios, dictaminaron que, llegado el día de la Resurrección, el señor Yahvé hará pasajes bajo tierra, de cualquiera parte del  mundo para que lleguen a su Tierra Santa justo al momento de la Resurrección.  Y en alguna parte he leído que en en algunos lugares de las Diáspora, existe todavía o existía la vieja tradición de sepultar al judío muerto con un pequeño palo, pala o pico para abrirse camino con más facilidad hasta llegar a la Tierra Prometida.  

Y aquí he terminado.

 Con este pequeño escrito no pretendo enseñar nada a nadie. Solamente repasar cosas, dichos, eventos, creencias, aventuras verdaderas o falsas que nos han sido traspasadas con más o menos fantasía o fidelidad por nuestros Padres, Abuelos, Bisabuelos… y siempre las inmancables dulces Abuelitas.

¿No es tierno todo eso?

 En un “Habíase una vez…” como asomado al principio- 



                                                                                                      A. Macor

                                                                                                    18-3-2.017