28 may. 2012

Post Nº 6/10 Leda RAFANELLI


POST Nº 6/10




LEDA RAFANELLI 

LA GITANA ANARQUICA



Una loca.

La gente de Uruguay, país que desde tiempo me cobija, diría seguramente así: una loca. Pero, seamos francos: una tipa, una italiana que a inicio de 1900 va paseando por Milán vestida de “odalisca” y que se dedica al misticismo islámico, no podría ser calificada diversamente.

Efectivamente  Leda Rafanelli era muy extravagante. Pero no era un tontita exhibicionista.

Desde jovencísima demostró talento para escribir. Se puede ser muy inteligente y hasta genial sin saber escribir; pero si se escribe bien de verdad, es porque el cerebro funciona bien. Y se dio cuenta de eso también Felipe Turati, conocido líder del socialismo italiano de la época pre fascista que quiso publicarle su primera poesía en su prestigioso periódico.  

Leda muy joven en Egipto


Esa muchacha, de la media burguesía, nacida en Toscana, Italia, en 1880, a los 20 años se encuentra a vivir en Egipto, con sus padres. Y allí conocerá el anarquismo italiano, se volverá anarquista y además se apasionará al Islam. Aprenderá el árabe perfectamente y adherirá al sufismo, mística del islamismo. Luchará a su manera o sea escribiendo, contra el colonialismo e imperialismo europeo, tratando de "convertir la cultura árabe en una alternativa a la que ella consideraba la política arrogante de la civilización occidental;" idea original y extravagante, en la mentalidad europea de la época. Fue también decidida feminista, antimilitarista y prolífica escritora.

No fue mujer de grandísimas pasiones eróticas pero sí, tuvo sus cuatro o cinco maridos-amantes, siempre del ambiente socialista anarcoide que ella frecuentaba y, como a veces sucede a las mujeres, hasta tuvo un hijo. 

LEDA..LA GITANA  ANARQUICA

Un buen día parece que  ser amante de la “gitana anárquica” le tocó a cierto Benito Mussolini.  En aquel entonces el futuro famoso Duce era todavía y solamente  un joven socialista revolucionario, aun que de futuro brillante y muy apreciado por el mismo Lenin.
 La liaison se vio interrumpida en dos oportunidades: la primera por la intervención inoportuna de un novio demasiado celoso que aun siendo socialista no entendía socializar sus relaciones intimas. Y la segunda, después y definitivamente, cuando el socialista revolucionario, husmeando el patriotismo en los nuevos aires, optó por el intervencionismo entusiasta en la primera Guerra Mundial transformándose, poco después, en el fundador y el jefe del socialismo-fascismo emergente.

Pobre Leda. El hecho de haber sido la amante del Cisne no impidió que su casa editorial fuera asaltada, su revista suprimida y ella misma arrestada.

Con el tiempo, Mussolini se ufanará de su relación con la Rafanelli y seguirá considerándola mujer interesante pero peligrosa. Sin embargo ella siempre negó la relación. Quizás, enemiga acérrima del fascismo, quiso borrar de su conciencia la memoria de los antiguos amplexos amorosos con el actual líder enemigo. Con el triunfo del fascismo, ella será obligada al silencio político. Mussolini no fue el feroce sanguinario descrito posteriormente. Avisaba a sus enemigos políticos: sigan haciendo lo que hacen,  escriban lo que quieran, hablen de lo que les apetece, pero no toquen la política.  A los " reincidentes" los mandaba de " vacaciones" obligadas en una linda islita del  Tirreno,  a vivir en medio de los habitantes, jugando bochas con ellos. Parece broma o mentira, hoy en día; pero en muchísimos casos fue así. No había helicópteros, entonces, ni fuera de borde rapidísimos, ni comandos.  Nadie se escapó. Y creo que nadie siquiera lo intentó.  

Quiromántica para sobrevivir


 Nuestra Leda para sobrevivir se transformará nada menos que en quiromántica y con los años, después de la guerra, la segunda, del 1939 al 1945, en Génova, sobrevivirá enseñando árabe y haciendo trabajos artísticos usando los caracteres coránicos. Esa original escritora y editora feminista, antimilitarista y libertaria, anarco-individualista y adicta al misticismo islámico, ex esposa y amante de personajes de relieve, morirá en Génova en 1971.
 Sola.
A los 90 años.
Olvidada por  todos.



Pero tiene una necrología bellísima:

LEDA RAFANELLI, VIVA POR SIEMRE, SALUDA A TODOS LOS COMPAÑEROS. ¡VIVA LA ANARQUIA!


                                        FIN DEL POST Nº 6/10
                                                                   

18 may. 2012

Post 5/10 Reina María José de Saboya


`                                                           POST Nº5/10
REINA MARIA JOSE DE SABOYA





María José Carlota Sofía Amelia
Enriqueta Gabriela de Bélgica,
hija del Rey Alberto I de Bélgica
 hermana del Rey Leopoldo II,
 esposa del Príncipe Humberto  de Piamonte,
  Reina de Italia
Con la  abdicación de Víctor Emanuel III de Saboya.






Caramba… ¿nada menos que una princesa de sangre real? Y ¡que sería Reina? ¿También una persona de ese linaje se revolcó lúbricamente con el hombre fuerte del momento? ¿Con Benito Mussolini?
Y ¿porque no? Y ¿No era de sangre Real, mejor dicho de sangre archireal, de sangre Imperial, nada menos, la Gran Catalina, Emperatriz de Rusia, Catalina la Grande? Alemana pura raza, que tuvo docenas de amantes y que ¿hasta los mandaba a escoger y a probar por una amiga de la corte para no encontrar sorpresas? Catalina la Grande, sí, la Gran Emperatriz de todas las Rusias.

Y ¿qué podría hacer esa dulce princesita rubia de ojos soñadores, que habían “casado” ya desde los cuatro años de edad con un tipo que ni remotamente conocía? Estoy hablando de la delicada y bella princesa María José de Bélgica hija del Rey Alberto 1º, cuyo matrimonio con su Alteza Real el Príncipe Humberto de Saboya estaba ya decidido por las altas esferas del Gota dinástico Europeo. Ella vino a Italia, se casó, obediente muchacha, según las órdenes de su papá el Rey de Bélgica, pero el Rey de Bélgica no le pudo ordenar a su hija que amara a ese Príncipe Italiano, ya con persistentes  famas de homosexualidad, ni tampoco pudo impedir que ella, se enamorara peligrosamente del hombre fuerte, del hombre el momento, del Duce Benito Mussolini. Y Mussolini, gentilmente aceptó sus avances amorosos. ¿Chismes solamente? Seguramente chismes pero muy probablemente con mucho sottofondo de realidad. 







Mussolini, como era
 cuando lo amó la Princesa María José,
Enemiga acérrima del fascismo,
  pero amante de su hombre fuerte.

Y siguiendo con los chismes, la famosa Anna María Sciccolone, hermana de la famosísima Sofia Sciccolone, en arte Sophia Loren, comentaba que su marido, el buen pianista de jazz Romano Mussolini, refería de ese affaire entre su papá Benito y la Princesa Marie José y que “era cosa notoria en casa”.

Y ¿qué habría de raro en eso?
 De pura raza noble la Princesa, de pura raza proletaria el hijo del herrero.







                     
                                      FIN DEL POST Nº 5
                                                                      






6 may. 2012

Post nº 4/10. La esposa RAQUELE GUIDI MUSOLINI

LAS AMANTES DE MUSSOLINI - POST 4/10



RACHELE GUIDI MUSSOLINI



Rachele Guidi, ha sido ella también una mujer excepcional. Aunque casi nadie hablaba ni habla de la esposa “campesina” de Mussolini, ella demostró tener siempre una enorme fuerza de carácter y lo demostró durante los tres importantísimos periodos de su vida: el de niña pobre cuando iba a la escuela descalza; el de esposa del primer ministro de Italia, el entonces omnipotente Duce del Fascismo; y el largo periodo de pobre viuda de un condenado a muerte a la cual un gobierno semi-piadoso concedió por fin una pensión para sobrevivir.

RACHELE GUIDI. 1892-1979

Ella había nacido en el mismo pueblito de Benito Mussolini, en la Región de Emilia Romaña. (Romagna). De familia pobrísima, ya de niña, con tenacidad, defendió su derecho de ir a la escuela a pesar de los 14 kilómetros entre ida y vuelta, a pie. ¿A pie? De verano ¡a pies desnudos! y ¿de invierno? Su mamá, para defenderla del frio, le ponía trapos en los pies porque no tenían dinero para comprarle zapatos. Al llegar a la escuela, la maestra le tenía preparadas unas especie de pantuflas, para que los demás alumnos (eran cuatro en total) no se dieran cuenta que estaba sin zapatos!

Y, pregunta interesante: ¿quién era esa maestra? Se llamaba Rosa Maltoni y era la esposa de un hombre “equivocado”, un herrero socialista violento que se la pasaba entre su taller y la cárcel, preso por desórdenes sociales y ideologías anarcóides. Y era también mamá de un cierto Benito Mussolini, de casi 10 años mayor que la chiquilla descalza.

En 1908, ella, Raquel, de 16 años y él, Benito, de 25, se conocen y se enamoran. Al año siguiente dejan al pueblo y van a vivir juntos a la ”ciudad”: él era periodista, con sueldo bajísimo. Pero eran felices, por lo menos así dijo ella y al año siguiente nace la primera hija: Edda. Mussolini la registró como hija suya y de N.N. (NON NOMINATUM en latín, todavía hoy en día, según costumbres Romanas para indicar persona desconocida. Hoy, superficialmente americanizando, se traduciría NO NAME). ¿El motivo? Según las leyes vigentes en la época, que la Raquel fuera de menor edad podía significar la cárcel para el hombre.

La joven esposa de facto tenía su buen carácter: una noche llegaron a su casa dos amigos cargando literalmente a Mussolini borracho. Se agitaba, daba violentos puntapié, gritaba; los dos amigos lo amarraron a la cama y se fueron. El borrachito se despertó a la mañana siguiente. Lo primero que vio fue a una Raquel furibunda que le espetó: “Si te veo otra vez borracho, agarro a la niña y me voy…”.

Años después Raquel dirá que desde entonces Mussolini no tomará ni algunas gotas de alcohol en una tacita de café. Y en la noche antes de dormir, solamente una tacita de manzanilla.  ¿Dictador con toque de manzanilla?

En 1912 se muda con Benito y la hijita a Milán. Benito será director del Periódico Socialista L`Avanti! que con él pasará de 12.000 a 100.000 copias vendidas. Viene la guerra, la Gran Guerra del 1914 -- 1918; los socialistas son por no intervenir. Mussolini husmea el patriotismo en el aire, opta por la intervención: lo expulsan del partido y del periódico. Irá a la guerra voluntario como bersagliere. Será herido. Lo llevan  al hospital militar. En ese hospital se producirá una escena curiosísima de pelea entre Raquel y cierta Isa Dalzer, otra aventura amorosa de Mussolini, con tanto de hijo reconocido. Mussolini herido y con vendas en la cabeza que le impiden ver bien quien es quien,   y tratará de separar a las dos mujeres. De los detalles hablaré  luego. En diciembre del 1915 Raquel conseguirá casarse por lo civil con su Benito.

Pasan los años…

Vino el famoso 28 de octubre del año 1922 y la marcha fascista sobre Roma. El Rey encargará a Mussolini el nuevo gobierno y lo nombrará primer Ministro. Así que la ex muchachita descalza, hija de campesinos, ex compañera y esposa de un personaje en eterna ebullición, será la primera dama. Pero en realidad Raquel nunca fue lo que se entiende hoy en día por Primera Dama. Se mantuvo siempre al margen de la política, en la casa, mamá, esposa y ama de casa. Vino en 1929 la Grande Conciliación entre el Estado Italiano y la Iglesia Católica que vio actores a Su Santidad el Papa Pio XI y Su Excelencia Benito Mussolini. Grandes aplausos, saludos fascistas, bendiciones y Te Deum ...Y llegó el tan esperado matrimonio religioso, muy privado, pero que hizo feliz a Raquel.









La Familia de RAQUELE  MUSSOLINI
Era religioso, Mussolini? 

Lo era y no lo era.
Y las dos cosas eran ciertas

. Doña Raquel cuenta que en su mesa de noche él tenía el rosario de su mamá. Y que besó llorando no recuerdo yo ahora cual imagen sagrada, cuando los médicos les dijeron que su hijita Anamaria ya no corría peligro de vida por cierta grave enfermedad.
Si, eso es cierto. Pero es verdad también el caso contrario: el de Mussolini ateo. Raquel recordará el episodio de cuando su Benito, en los ímpetos mas juveniles, de anárquico, rebelde contra todos, en una reunión del partido socialista, de repente se levantó y mirando teatralmente al reloj gritó: “¡Dios no existe! Y le doy diez minutos de tiempo a Dios: que si quiere me fulmine, ahora!” Diez minutos pasaron. Mussolini seguía te pie con el publico hipnotizado mirando al audaz joven revolucionario. “ Los diez minutos han pasado, Dios no existe!” También ese era Mussolini. Ateo y religioso, moderno y conformista. Anticlerical y sin embargo consideraba a la Iglesia la única proficua tutela por la familia. Y efectivamente Raquel comenta que su esposo siempre respetó, a su manera, a la familia. Comía en la casa con ella y los hijos aun en los periodos de su máximo poder, cuando ya se había transformado casi en estatua y se había formado el mito del Duce. Sabemos que él tuvo una infinidad de mujeres. Y una capacidad sexual extrema como dije antes. Se cuenta y parece ser cierto que una vez llegado al poder, allá arriba en su Palacio Venecia, en el Salón del Mapamundi y normalmente cada tarde después de la breve comida del mediodía, él recibía a una mujer. Sí, aparte las amantes semioficiales importantes y aparte sus deberes conjúgales a los cuales nunca falló, como  confirmó Raquel, este señor, de 40, 50 y hasta los 60 años y hasta el último día en el Poder, antes de su caída, tenía relaciones sexuales y con ese ritmo. No se quitaba ni las botas. De pie. Para no perder tiempo. Como si fuera una necesidad biológica, como si estuviera orinando. ¿Será cierto? Parece increíble pero parece que sea cierto.

IL   DUCE
Regresamos a su esposa. 

Una vez solamente Raquel intervino en la política de su Benito. Inmediatamente después de la guerra de Abisinia, en el 1936. Le dijo: “Benito, es tiempo que tú te retire. Ya has llegado muy alto. Recuerda lo que le pasó a Napoleón. Nunca tenía suficiente y terminó a Santa Helena. Ten cuidado. Retírate a tiempo” En su diario, al cual se supone uno debería creer, doña Raquel comenta que Mussolini la miró largamente. “Lo he pensado, Raquel, lo he ya pensado. Y ahora qué me lo dices tú, lo pensaré mas….”.

Pero no lo pensó bastante.

Y vino la guerra. 

LOS   INVENCIBLES
 En dos o tres semanas Hitler se comió Europa. Parecía que se iba a comer al mundo entero.
Pero poco después fue el mundo entero que se comió a Hitler.
Y a su marido lo habían colgado ya, como una res, en un gancho en la plaza Loreto de Milán.
Los Cadáveres de B.MUSSOLINI y C. PETACCI, en Milán









 Pasan los años…

Doña Raquel, la viuda, desde años pide a   todo el mundo que le devuelvan el cuerpo de su marido para enterrarlo decentemente en el cementerio en su pueblo.

La Viuda Raquel  de Mussolini
El ministro del interior Scelba se lo negó, ásperamente y en forma muy descortés. Eran los años 1950. Quizás todavía recientes las heridas de la guerra fratricida. Se lo negó De Gásperi. Papa Juan XXIII, el papa bueno, no quiso ni recibirla, por razones de “prudencia política”, pero recibió en el Vaticano al yerno de Kruschoff. Por fin Andreotti en el 1957 dio el permiso. Pero claro, que no se hiciera mucha barahúnda con eso. Y para no llamar la atención, la viuda de Mussolini tuvo que recibir el cuerpo de su marido en una caja de embalaje, muy similar a un contenedor de frutas y verduras. Y, cosa macabra y también chocante, le devolvieron también, a parte, el cerebro de su marido en un lindo recipiente transparente de vidrio. Faltaba un pedacito al cerebro, porque los americanos habían insistido para examinarlo químicamente al microscopio, para ver si se trataba del cerebro normal o si tenía mal conformaciones lombrosianas. Y Doña Raquel  tuvo que aguantarse también eso.

Lo enterraron.

Pasan años.

  Doña Raquel, como muchas personas ya casi al final de la vida, se volvió religiosa  hasta la superstición. Y  un buen día se fue a visitar Padre Pio, el “Fraile Santo” de Pietralcina, él de los estigmas, del "olor" de santidad.
La pregunta fue:

“¿Qué pasó con mi marido? “¿Ha salvado su alma? "


1890--1979
 Seamos francos. A pesar de cualquiera consideración,  esta mujer ¿no demostraba que ella seguía amando  y preocupándose por a su marido?


            
                                           FIN DEL POST Nº 4


1 may. 2012

Post Nº 3/10 ANNA KULISHOVA


LAS AMANTES DE MUSSOLINI - POST Nº 3/10



ANNA KULISHOVA


También ella rusa, también ella hebrea. Y muy probablemente no fue amante de Mussolini en el sentido real. Pero sí hubo sin duda mucha compenetración. Mujer inteligentísima, bella, charmant, anarquista, médica, revolucionaria, anticonformista.
Nacida en  una rica familia de Crimea, siendo joven estudió filosofía en la Universidad de Zurigo. Las familias "bien" de Rusia acostumbraban mandar a sus retoños a educarse a Europa: y los que regresaron, en muchos casos, fueron sus verdugos.



ANNA KULISHOVA 








 


 En la Santa Madre Rusia existía el Zar, en esa época. Y el Zar, temeroso que las nuevas ideas revolucionarias socialistas entraran a sus predios, le ordenó que regresara. Y ella regresó, pero dentro de su cabecita de muchacha curiosa y anticonformista se había infiltrado ya el pensamiento socialista, anárquico, libertario. Se casó con Piotr Makarevich, también revolucionario, y frecuentaron el ambiente nada menos que de Bakunin, otro folklórico interesante personaje de vida venturosa, el anárquico por antonomasia. La joven Anna comenzó a hacerse notar por su brillantez.        





Y la notaron tanto que la notó también la policía zarista y por eso sufrió su primer proceso en Rusia por su actitud poco conformista. Shalom papá y mamá… y se escapó a Suiza y allí cambió su nombre por miedo a terminar ella también en Siberia como el admirado Bakunín. Su nombre, de Anna Moiséyevna Rosenshtein se transformará para siempre en Anna Kulishova. Otra vez en Suiza, esta vez conocerá Andrea Costa, padre del Socialismo Italiano y creador del Partido Socialista Anárquico Revolucionario. No sé si se casaron o no. Pero eso para ellos era un detalle de las leyes pequeño burguesas que no les impidió tener una hija, según las leyes de la naturaleza.
ANDREA COSTA padre de Ninetta



Pero antes de eso se irán a París, de donde serán regularmente expulsados, y se irán a Italia. Pero en Italia Anna será procesada otra vez. Regresará a Suiza y de Suiza, clandestinamente, volverá a irse a Italia donde también volverá a ser arrestada. Otra vez va a Suiza y por fin otra vez a Italia. Seguramente conocía mejor que cualquier contrabandista los caminos clandestinos entre Italia y Suiza. En Italia, por fin, se estableció en Imola, con Andrea Costa, y allí nacerá Andreína (Ninetta). Poco después entre Anna y Andrea terminará la aventura amorosa pero seguirán siendo amigos, manteniendo ciertos contactos. Y regresará a Suiza, la inquieta Anna, pero con su hija y esta vez en plan diferente. Se inscribe a Medicina y se recuperará de la tuberculosis que había contraído en la cárcel de Florencia. Después de unos años se especializará en Italia en ginecología y en su tesis descubrirá nada menos que el origen bacteriológico de la sepsis puerperal, con lo cual poco más adelante se salvarán millones de mujeres después del parto. Así que también científica y de peso. Debería haber recibido un Nobel por eso. Se muda por fin a Milán, y allí trabajará como médico. Pero no abandonará sus ideales y se dedicará mucho a los barrios pobres de la ciudad: Será llamada la “Doctora de los pobres”.
Y ¡esas son mujeres! ¡Y eso es un médico de verdad! Y ¡no el charlatán que busca cualquier profesión solamente en visión del beneficio económico que le pueda proporcionar!

Más adelante en el tiempo, será considerada el mejor cerebro del socialismo italiano y ante ella quedará deferente y admirado hasta Benito Mussolini.
Pero, a pesar de esto, será arrestada en Italia, ¡por el reato de opinión! Solamente después de varios meses fue liberada por indulto.

Ella tuvo dos grandes decepciones en su vida.

Una fue su hija Ninetta. En una carta que ella escribió a su ex compañero Andrea Costa, le comentó que la hija se había casado con un buenísimo muchacho de Milán, que tenía una infinidad de virtudes; pero que formaba parte del parentesco más negro del conservadurismo milanés. Claro, ellos eran dos revolucionarios ateos socialistas anárquicos y les costó que su Ninetta abrazara la fe católica. Y le confesaba a Costa que le daba mucha melancolía observar que “nosotros no somos nuestros hijos… que ella (Ninetta) no tiene ni el ánimo rebelde ni el temperamento combativo de nosotros”

Y para colmo, después de unos años, la tal Ninetta tendrá dos hijos, que serán dos religiosísimos fieles cristianos: uno será abad de un monasterio de Frailes Benedictinos y la otra hija será Carmelitana. Pero Carmelitana descalza, por añadidura.
GIOVANNI GIOLITTI

La otra gran decepción fue Giovanni Giolitti, el jefe de Gobierno y casi de izquierda. Resulta que Anna había peleado y trabajado años y años para la extensión del voto político a las mujeres. Para el Sufragio femenino, pues. Y Giolitti, a pesar de ser hombre de izquierda, cuando decide sobre el sufragio, extiende el masculino hasta a los analfabetas, con tal que fueran mayores de 30 años. ¡Pero siguió excluyendo a las mujeres! Obviamente el político Giolitti habrá tenido la natural preocupación que las mujeres, más fácilmente influenciables por los  párrocos, pudieran cambiar el equilibrio de partidos. Pero para la Kulishova, íntegra e inflexible, eso fue una puñalada al pecho y una gran decepción. Y de allá comenzó su hundimiento.
FILIPPO   TURATI
¿Por qué será que a pesar de que los hombres amemos y estimemos a nuestras damas, las decepcionamos casi constantemente? Será porque las mujeres al enamorarse de un hombre, lo ponen en un pedestal? Y que, al fin y al cabo, los hombres somos en su mayoría solamente pobres hombres?

Anna Kulishova- 1908 Florencia
 Anna Kulishova murió en Milán en 1925. Ya Mussolini estaba afianzado en el poder. Pero Milán la honró con una Fundación Anna Kulischova y una calle a su nombre. Y en la celebérrima Galleria Vittorio Emanuele, siempre en Milán, hay una placa que recuerda su estadía en Milán, junto a Filippo Turati, otro gran socialista, sentimentalmente ligado a la Kulishova.
Mussolini era un tremendo machista. Pero sabía reconocer y admirar un cerebro brillante. Hasta en una mujer y hebrea, por añadidura. Aquel psicópata de Hitler nunca hubiera podido hacerlo.


      






                                   FIN DEL POST Nº 3/10