1 may. 2012

Post Nº 3/10 ANNA KULISHOVA


LAS AMANTES DE MUSSOLINI - POST Nº 3/10



ANNA KULISHOVA


También ella rusa, también ella hebrea. Y muy probablemente no fue amante de Mussolini en el sentido real. Pero sí hubo sin duda mucha compenetración. Mujer inteligentísima, bella, charmant, anarquista, médica, revolucionaria, anticonformista.
Nacida en  una rica familia de Crimea, siendo joven estudió filosofía en la Universidad de Zurigo. Las familias "bien" de Rusia acostumbraban mandar a sus retoños a educarse a Europa: y los que regresaron, en muchos casos, fueron sus verdugos.



ANNA KULISHOVA 








 


 En la Santa Madre Rusia existía el Zar, en esa época. Y el Zar, temeroso que las nuevas ideas revolucionarias socialistas entraran a sus predios, le ordenó que regresara. Y ella regresó, pero dentro de su cabecita de muchacha curiosa y anticonformista se había infiltrado ya el pensamiento socialista, anárquico, libertario. Se casó con Piotr Makarevich, también revolucionario, y frecuentaron el ambiente nada menos que de Bakunin, otro folklórico interesante personaje de vida venturosa, el anárquico por antonomasia. La joven Anna comenzó a hacerse notar por su brillantez.        





Y la notaron tanto que la notó también la policía zarista y por eso sufrió su primer proceso en Rusia por su actitud poco conformista. Shalom papá y mamá… y se escapó a Suiza y allí cambió su nombre por miedo a terminar ella también en Siberia como el admirado Bakunín. Su nombre, de Anna Moiséyevna Rosenshtein se transformará para siempre en Anna Kulishova. Otra vez en Suiza, esta vez conocerá Andrea Costa, padre del Socialismo Italiano y creador del Partido Socialista Anárquico Revolucionario. No sé si se casaron o no. Pero eso para ellos era un detalle de las leyes pequeño burguesas que no les impidió tener una hija, según las leyes de la naturaleza.
ANDREA COSTA padre de Ninetta



Pero antes de eso se irán a París, de donde serán regularmente expulsados, y se irán a Italia. Pero en Italia Anna será procesada otra vez. Regresará a Suiza y de Suiza, clandestinamente, volverá a irse a Italia donde también volverá a ser arrestada. Otra vez va a Suiza y por fin otra vez a Italia. Seguramente conocía mejor que cualquier contrabandista los caminos clandestinos entre Italia y Suiza. En Italia, por fin, se estableció en Imola, con Andrea Costa, y allí nacerá Andreína (Ninetta). Poco después entre Anna y Andrea terminará la aventura amorosa pero seguirán siendo amigos, manteniendo ciertos contactos. Y regresará a Suiza, la inquieta Anna, pero con su hija y esta vez en plan diferente. Se inscribe a Medicina y se recuperará de la tuberculosis que había contraído en la cárcel de Florencia. Después de unos años se especializará en Italia en ginecología y en su tesis descubrirá nada menos que el origen bacteriológico de la sepsis puerperal, con lo cual poco más adelante se salvarán millones de mujeres después del parto. Así que también científica y de peso. Debería haber recibido un Nobel por eso. Se muda por fin a Milán, y allí trabajará como médico. Pero no abandonará sus ideales y se dedicará mucho a los barrios pobres de la ciudad: Será llamada la “Doctora de los pobres”.
Y ¡esas son mujeres! ¡Y eso es un médico de verdad! Y ¡no el charlatán que busca cualquier profesión solamente en visión del beneficio económico que le pueda proporcionar!

Más adelante en el tiempo, será considerada el mejor cerebro del socialismo italiano y ante ella quedará deferente y admirado hasta Benito Mussolini.
Pero, a pesar de esto, será arrestada en Italia, ¡por el reato de opinión! Solamente después de varios meses fue liberada por indulto.

Ella tuvo dos grandes decepciones en su vida.

Una fue su hija Ninetta. En una carta que ella escribió a su ex compañero Andrea Costa, le comentó que la hija se había casado con un buenísimo muchacho de Milán, que tenía una infinidad de virtudes; pero que formaba parte del parentesco más negro del conservadurismo milanés. Claro, ellos eran dos revolucionarios ateos socialistas anárquicos y les costó que su Ninetta abrazara la fe católica. Y le confesaba a Costa que le daba mucha melancolía observar que “nosotros no somos nuestros hijos… que ella (Ninetta) no tiene ni el ánimo rebelde ni el temperamento combativo de nosotros”

Y para colmo, después de unos años, la tal Ninetta tendrá dos hijos, que serán dos religiosísimos fieles cristianos: uno será abad de un monasterio de Frailes Benedictinos y la otra hija será Carmelitana. Pero Carmelitana descalza, por añadidura.
GIOVANNI GIOLITTI

La otra gran decepción fue Giovanni Giolitti, el jefe de Gobierno y casi de izquierda. Resulta que Anna había peleado y trabajado años y años para la extensión del voto político a las mujeres. Para el Sufragio femenino, pues. Y Giolitti, a pesar de ser hombre de izquierda, cuando decide sobre el sufragio, extiende el masculino hasta a los analfabetas, con tal que fueran mayores de 30 años. ¡Pero siguió excluyendo a las mujeres! Obviamente el político Giolitti habrá tenido la natural preocupación que las mujeres, más fácilmente influenciables por los  párrocos, pudieran cambiar el equilibrio de partidos. Pero para la Kulishova, íntegra e inflexible, eso fue una puñalada al pecho y una gran decepción. Y de allá comenzó su hundimiento.
FILIPPO   TURATI
¿Por qué será que a pesar de que los hombres amemos y estimemos a nuestras damas, las decepcionamos casi constantemente? Será porque las mujeres al enamorarse de un hombre, lo ponen en un pedestal? Y que, al fin y al cabo, los hombres somos en su mayoría solamente pobres hombres?

Anna Kulishova- 1908 Florencia
 Anna Kulishova murió en Milán en 1925. Ya Mussolini estaba afianzado en el poder. Pero Milán la honró con una Fundación Anna Kulischova y una calle a su nombre. Y en la celebérrima Galleria Vittorio Emanuele, siempre en Milán, hay una placa que recuerda su estadía en Milán, junto a Filippo Turati, otro gran socialista, sentimentalmente ligado a la Kulishova.
Mussolini era un tremendo machista. Pero sabía reconocer y admirar un cerebro brillante. Hasta en una mujer y hebrea, por añadidura. Aquel psicópata de Hitler nunca hubiera podido hacerlo.


      






                                   FIN DEL POST Nº 3/10

6 comentarios:

Anónimo dijo...

"¡Y esas son mujeres! ¡Y eso es un médico de verdad!"
Tienes razón, ¡carajo!
Angel.

Alfa Segovia de Stanley dijo...

Me sigues impresionando con tu saga. Te sigo con con real interés.
¡Qué portento de mujeres que estás rescatando!

Aldo Macor dijo...

ALFA, ESAS SI ETRAN MUJERES CON " PANTALONES BIEN PUESTOS. UNA QUE ERA AMIGA DE MUSSOLINI Y DE LENIN. ´na guará.. SE DIRIA EN VENEZUELA. LA OTRA, LA DE AHORA, BELLA ELEGANTE CULTA ARISTOCRÀTICA, CASI PREMIO NOBEL.
Y VERAS LAS DEMAS. LA MENOS IMPORTANTE FUE UNA PRINCESA DE SANGRE REAL. TE VAS A ASOMBRAR.

Anónimo dijo...

Sr.Macor:
Realmente esta señora fue una erudita en muchos aqspectos, digna de que se escriba sobre su vida. Además es un personaje y en aquella época donde existía más que ahora la discriminación para las mujeres en determinados trabajos. Imagínese ella sola abriéndose pasos agigantados entre grandes hombres que le pondrían obstáculos y sin embargo se elevó de acuerdo a su intelecto. Esas son las personas que dejan huella en la vida.
Lo felicito Sr.Macor nació para escribir, después de demostrar ser gran escultor, si viviera 100 años más seguiría asombrándonos, es incansable y tenaz en todo.

Carmen Palmieri dijo...

Como he dicho en ocasiones, estas mujeres tienen más "atributos" que muchos hombres...
Vuelvo, vuelvo y me entusiasmo!
Besos
Carmen

Anónimo dijo...

Aldo:

Estamos en espera de la narración de la siguiente amante,

Saludos,

Norma