1 sept. 2012

L.- Personajes:- 35/54 SAN TOMAS DE AQUINO


     
               También este personaje está  fuera del contexto previsto. Después de éste  regresaré a las amantes y mujeres de hombre  especiales. Seguirè con Stalin y despues con Churchill. Pero dejeme ahora poner este "curita", que es un individuo interesantísimo y, leyendo a propósito de él, algunos se divertirán otros se escandalizarán. Tengan el valor de pasar las primerísimas páginas.     

     
 
              SAN TOMAS DE AQUINO
                                                     1225-1274

y consideraciones varias sobre las mujeres.

Santo Tomas de Aquino, nacido en 1225, era un noble, descendiente de  los rubios germánicos  (godos, longobardos o francos), clase dominante  ya mezclada desde  cuatro o cinco siglos con los autóctonos  itálicos-romanos. Su  padre Landulfo era el Conde de Aquino y su madre Teodora la Condesa de Teano, Italia. La familia estaba emparentada con la alta nobleza de la época: con el Emperador Enrique VI y también con  Federico II, el Gran Federico, Stupor Mundi;  y además  con los Reyes de Castillas, de Aragón y los de Francia.  Al cumplir los cinco años, en el 1.232, lo mandaron a la escuela que en su caso fue  la prestigiosa Abadía de Montecassino. Pero el Abad de Montecassino a los pocos meses escribió al  Conde Landulfo que un joven del talento de su hijo no debía quedarse a la sombra  de una simple  Abadía y sugirió su traslado nada menos que a la Universidad de Nápoles. Allá empezó el estudio del Trivium y del Quadrivium, que era el pensum de la época. Se dijo que el alumno en breve tiempo de estudios tenía más profundidad y lucidez de sus maestros; estaba ayudado,  además, por una memoria  excepcional: no olvidaba nada.  En el 1240, o sea a la venerable edad de 13 años, este prometedor jovencito quiso abrazar la vida religiosa y recibió el hábito de la Orden de Santo Domingo. La ciudad estaba asombrada de ver a un joven de alta nobleza vestido como un pobre fraile. Su mama, la Condesa, también se preocupó por eso y organizó, con sus otros hijos, militares con el Emperador Federico II, el rapto del  hijo aspirante religioso recluyéndolo en la fortaleza de Rocca Secca.  Allí se quedó casi  encerrado por dos años  durante los cuales los familiares todos trataron de desviarlo de su inclinación religiosa.  Dice la leyenda que le mandaron  de visita a su habitación una joven bellísima para  tratar de tentarlo con el sexo, argumento muy fuerte máxime en la juventud. La leyenda sigue diciendo  que el joven agarró un tizón ardiendo de la chimenea y con ese tizón encendido en la mano, echó de la habitación la pobre tentadora asustada; y después nuestro Tomasito cayó de rodillas llorando y  rezando a Dios, para que lo preservara de las tentaciones vergonzosas de la carne.  Y sigue la leyenda  que en la noche al joven incorruptible le aparecieron dos ángeles que  le ciñeron  el cinturón de la “virginidad perpetua”  con lo cual en adelante no sentiría  el más leve deseo de concupiscencia. Y aparentemente así fue.  Pero, ¿nunca hizo el amor porque no quería hacerlo o porque no podía hacerlo?  O porque no tenía  ganas de hacerlo? No se entendió bien lo que fue ese cinturón de castidad perpetua. Durante esos dos años de cautiverio en la familia, Tomás aprovechó el tiempo para leer las Escrituras y Aristóteles.  Por fin la mamá, la  Condesa Teodora se resignó a perderlo y de alguna manera, en forma rocambolesca, fue bajado en un cesto de los muros de la prisión  familiar a  los brazos de los buenos frailes Dominicos que lo esperaban.  Casi de inmediato hizo sus votos; el Papa mismo, el genovés Inocencio IV, quiso conocerlo personalmente y en 1244, el Maestro General de la Orden de los Teutones, quien muy originalmente se apodaba  Juan  Teutón, lo llevó primero a Paris; para estudiar, sea claro, no al Moulin Rouge. Y después a Colonia como discípulo del grande Alberto Magno: otro Dominico alemán.   Tenía escasos 18 añitos, nuestro ítalo alemán Tomás, pero ya era de cuerpo fuerte, alto y de carácter taciturno.  Por algún motivo los colegas se burlaban de él, llamándolo el Buey mudo.  Si lo de Buey era una alusión a la eventual ausencia de deseos sexuales, según lo asegurado por los ángeles, eso no se sabe. Pero al poco rato, al escuchar una brillante y difícil tesis de su alumno, el gran Alberto  exclamó: “Llamadle buey mudo, pero sus mugidos  doctrinales llegarán un día hasta los confines del mundo”: y profetizó bien, el Magno Alberto. Comenzaron los sermones de Tomás en Alemania, Francia e Italia. En el 1251, a los 24 años, fue nombrado para un cargo de profesor en el studium dominicano de Paris, y allí comenzó su vida pública; la cual  se redujo, en suma, a predicar, enseñar, escribir, viajar.  La Universidad de Paris le reclamaba, los Papas también, los Estudios de su Orden esperaban recibir  beneficios de sus enseñanzas.  Así que lo vemos en Anagni, Roma, Orvieto, Viterbo, Perugia, en Paris y en Nápoles; y el viajar tanto no era de todos en aquella época.  En el año 1265,  teniendo ya 38 años, el Papa le ofreció el Arzobispado de Nápoles. Nuestro Tomas no lo aceptó y de hacerlo quizás no hubiera podido  nunca escribir la “Summa Teologica”, su obra maestra. 
 Ha habido  biografías de Tomas de Aquino donde  se hace referencia a éxtasis, momentos de abstracción, de variables y difícil definición hasta hoy en día,  que se le hicieron más frecuentes con el pasar de los años. Inclusive  nos refieren que, en 1273, en Nápoles, tres hermanos Dominicos le vieron levitar en éxtasis y oyeron una voz que venía del crucifijo del altar que decía: "Has escrito bien de mí, Tomás, que recompensa deseas?". Tomás respondió, "Nada más que a ti, Señor".
Obviamente todo en este mundo puede haber sucedido y puede suceder,  máxime en Nápoles donde los  napolitanos  están acostumbrados a la milagrosa licuefacción anual de la sangre de Santo Genaro.
 El 6 de diciembre de 1273,  a los 46 años dejó de escribir.  Dice la tradición que ese día, durante la misa, tuvo otro episodio de  éxtasis, mucho más  intenso de los acostumbrados.  Posteriormente comentó  que no podía seguir escribiendo mas  porque le habían sido revelados en ese episodio de éxtasis unos secretos de tanta trascendencia que lo escrito por él hasta el momento le parecía de poca monta.  Pero nunca reveló los secretos revelados.
Murió  en Italia. Los monjes de Fossa Nova querían quedarse con su cuerpo. Pero el Papa Urbano VI, francés, quiso que el cuerpo fuera entregado a los Dominicos en la iglesia de Toulouse, en Francia. Fue erigida una magnifica capilla, pero el buen Urbano VI no pudo prever ciertos  desmanes de la Revolución Francesa, durante los cuales la magnifica capilla fue completamente destruida en nombre de la  Fraternité, Liberté y Égalité. Y ¿la salma? Fue trasladada a la iglesia de San Sernin donde “reposa” hasta hoy en día. Pero no reposa completa, ya que según la costumbre semicanibalesca de la piedad cristiana, un hueso del brazo izquierdo se conserva en la Catedral de Nápoles; y el brazo derecho, donado por no se sabe quien a la Universidad de Paris, se encuentra actualmente en la iglesia dominicana  de Santa Maria sopra Minerva, en Roma, donde llegó mientras Europa vibraba al son de la Marseillaise.   
Fue una mente abierta, muy veloz, privilegiada  buscando opiniones de personajes diversos,  algunos cristianos y otros no cristianos. Estudió  a Platón, a Aristóteles, quiso aprender también de Averroé  y  Avicena:   los dos sabios  musulmanes de España y de Persia respectivamente,  que también  tuvieron influencia sobre él.
Tomas de Aquino fue, en resumen, un gran pensador y filosofo. Ha tenido una influencia inmensa en los siglos siguientes a él, máxime en la Iglesia Cristiana y Católica en especial. Se le llamó el Pastor Angelicus y su filosofía fue denominada el Tomismo. No es esta la sede para ahondar en el estudio de sus escritos, admitido que yo sepa hacerlo.  Son   argumentos que ya no interesan la mayoría de las personas  sino a los especialistas; pero  yo sí creo que quizás haya personas que,   sin tener que  perderse en elucubraciones demasiados complicadas para las cuales ni  están preparadas ni tienen   interés en estarlo,  puedan sin embargo estar interesados en saber algo sobre este gran filosofo y santo y maestro de la Escolástica. No es mi intención faltarle de respeto a ese estudioso buscador de la verdad, sino todo lo contrario: hay que dejarlo en su turris eburnea  limitándonos con menos pretensiones a referir cosas, verdaderas, míticas o de fantasías relativas a él y de mas  digeribilidad; pero  más que todo para entender  hasta qué extremos de absurdidad pueda llegar inclusive una  muy privilegiada mente como la suya; extremos de absurdidad, claro,  así los consideramos,  vistos con la mentalidad de hoy en día.  De donde se revela que cada cual es hijo de su tiempo;  y nuestra “independiente”  forma de pensar depende del ambiente en el cual  vivimos.
En la moral sexual, Tomas de Aquino, junto con Agustín y Alberto Magno han sido, hasta ahora y por lo menos en la  Iglesia católica, una autoridad indiscutida, aun que hoy en día sus enunciados  nos hagan sonreír con bonhomía; como por ejemplo en la Summa Theologiae, ( II-II q. 186 a. 4) de Tomás, cuando nos dice: “ El celibato permanente es indispensable para alcanzar una piedad perfecta. Y por esta razón  Joviniano, quien puso el matrimonio en el mismo plano de la virginidad, fue condenado por la Iglesia”. O también cuando, siguiendo  ciertos cálculos  estadísticos de San Girólamo en el IV siglo, nos  dice que “las vírgenes obtienen en el paraíso el premio al 100%, los viudos los reciben al 60%, los casados al 30%” ( Summa Theologiae, II-II q. 152.a.5 -2). También por lo que respecta a la posición de la mujer en la iglesia, nada ha cambiado desde San Agustín quien denunció, desde el siglo IV, que  las desgracias de la humanidad en cierto sentido nacieron el famoso día de la manzana que Eva comió y ofreció al marido ingenuo. Y todavía hasta el 1800 y 1900, los Papas sostenían que  el  pecado original había de considerarse más o menos literalmente con la versión de la serpiente y la manzanita.  San Agustín, ( en De Civitate Dei, 14,11) nos enseña que el Demonio se ha dirigido a la parte más débil de la pareja humana y concede atenuantes a Adán ya que el pobre hombre cedió al error de  su mujer, por amor de ella. De esto viene la antigua condena de la mujer como tentación y las mujeres han aceptado con demasiada resignación la idea que su sexo fuera como “una llaga de putrefacción” querida por Dios.    Y este desprecio  de San Agustín para las mujeres sigue en los siglos siguientes con Alberto Magno y San Tomas de Aquino quienes citan nada menos que Aristóteles.
¿Pero, que pensaba realmente  Aristóteles? ¿El Grande Aristóteles?  Que la mujer debía su existencia a un error, a una desviación en su proceso de formación, que la mujer era una desviacionista, un hombre defectuoso: aún que en 1.200 y algo  apareció otro pensador, el obispo de Paris, quien en defensa de la mujer sostuvo que si la mujer se definía hombre mal logrado, se podría entonces definir al hombre como hembra perfecta, pero, eso, claro, podría hacer surgir la duda nada menos de la Herejía Sodomítica!  En fin, un batí barullo de opiniones sobre argumentos importantísimos y al mismo tiempo inútiles.   Se vio de todas maneras que los machitos paganos y los machitos cristianos, ambos, relegaban la mujer a funciones muy secundarias, pasivas. Y el hecho que el hombre fuera activo y la mujer pasiva indujo a Aristóteles  a dictaminar que el hombre genera al hijo y que la mujer solamente lo cultiva. Y Santo Tomas de Aquino se convence por lo tanto que la semilla masculina, el espermatozoide, sea el único principio activo de la generación. Habrá que esperar hasta 1827 para  que alguien descubra las funciones del óvulo femenino y que por lo tanto científicamente se aclare que el hijo es producto de ambas partes. Aun que aceptando esta teoría del producto de ambos, el concebimiento del Espíritu Santo seria un concebimiento solamente a mitad divino  y a la otra mitad humano.     Hasta antes de Aristóteles, con Esquilo, uno de los Tres Grandes de la Tragedia, el hombre es considerado como el único que en realidad pueda generar.   Así  que si Oreste asesina a su madre Clitemnestra, la cosa no es tan grave como lo sería si Oreste asesinara a su padre; y aquí interviene Apolo quien explica que la mujer no es la  que genera al hijo, sino es simplemente la que lo  cuida. Y como ejemplo  el sabiondo Apolo cita a Atenas,-Minerva- Pálade quien nace del cerebro de Zeus, el Altísimo, y no fue alimentada en la oscuridad del vientre de una mujer. Nació ya adulta, vestida con su armadura y todo.  Y viene la pregunta: porque a veces el hombre no puede generar un ser perfecto como él, sino al ser imperfecto que es la mujer? Aquí interviene la Summa Theologiae ( I q.92 a.1) de Tomás donde   dice que una de las causas podrían ser los “vientos húmedos provenientes del Sur, que producen seres humanos con mayor contenido de agua!”       Y debido a que “ en las mujeres hay mayor contenido de agua, ella son mucho más fácilmente  sensibles  al placer del  sexo”. ( Summa Tehologiae II q.42 a.4 -5). Y también    Alberto Magno recurre a la teoría de los vientos cuando nos  enseña que el Viento del Norte nos da fuerza y favorece la generación de varones, mientras que el Viento del Sur nos la quita y se producen los hombres imperfectos, o sea las mujeres. Y que “la mujer está destinada solamente a la procreación” ( Summa Theologiae, I q.92 a.1). Y sigue Tomás que “ nada rebaja tanto el espíritu del hombre como las caricias de la mujer,  el tocarse recíprocamente los cuerpos, cosas que sin embargo el hombre no puede dejar de hacer  para poseer a su mujer..  (Summa Theologiae II-II q. 151 a. 3 ad 2).

Y comenta que por el defecto del razonamiento, común con  los niños y  los enfermos mentales,  las mujeres no tienen   capacidad  de testimoniar en cuestiones testamentarias o penales”.  (Summa Theologiae II-II q. 70 a. 3). Y los hijos, cuando serán ya mayorcitos deberán amar más a sus padres que a las madres  porque el padre  es el principio activo de la procreación. (Summa Theologiae II-II q. 26 a. 10). Y nuestro Tomas basa mucho la indisolubilidad del matrimonio por el hecho que la mujer,  la madre, sola, no está en condiciones de educar al hijo, aun que San Gerónimo, muchos siglos  antes, haya opinado que las mujeres que hacen voto de castidad pueden llegar a la “dignidad” de hombres ya que no dependen más de sus maridos sino directamente de Cristo. (Super I ad Corinthios 11, 2). Pero, de todas maneras, por la posición subordinada al hombre, las mujeres nunca podrán ser ordenadas sacerdotes. Y Santo Tomas se siente apoyado por Aristóteles cuando este afirma, en Ética Nicomachea 7,12 que el placer sexual impide la actividad mental y por lo tanto pides moderación en las relaciones sexuales entre esposos, ya que producen debilidad en  el cerebro (“mentem enervat”).
Así que, en conclusión, lo que es sexo es sinónimo de vergüenza, macula, soez,  deshonor, asquerosidad.  Y el consejo de San Pablo ( 1 Cor.7.1): es cosa buena para el hombre no tocar a las mujeres” lleva San Agustín y a San Tomas a considerar “ mas santo un matrimonio sin relaciones carnales” ( IV Sententiarum d. 26,2,4) cuyo modelo es el matrimonio de María y José.  Y ahora no recuerdo bien si San Agustín o San Tomas, sostuvieron que las mujeres casadas no debían acercarse con demasiada frecuencia a la comunión, la eucaristía, porque no eran suficientemente puras y dignas para eso. Para poder acercarse con más libertad a la comunión, la mujer casada debía de esperar la muerte del marido o que ambos hicieran voto de castidad. Y sobre las “posiciones” del coito y otras manifestaciones eróticas, en IV Sententiarum 31 exp. text. uno de los dos Santos Varones permite posiciones fuera de la “normal“ pero  muy excepcionalmente cuando por motivos médicos no se puede hacer de otra manera : por ejemplo, si  se trata de personas de grande masa corporal. Ya que los vicios contra natura son el incesto, el estupro, el adulterio, la masturbación, la homosexualidad, el coito anal,  el sexo oral, el coito interrumpido (Summa Theologiae II-II q. 154 a. 11), debido a que   para esos teólogos, la búsqueda del placer en sí es execrable. Y el ejemplo de lo que es correcto y lo que no, nos viene de los animales, según San Agustín, siendo sus teorías las que rigen todavía en la Iglesia Católica:   los animales nos enseñan que ellos se aparejan solamente con fines reproductivos y no usan preservativos así que los anticonceptivos son contra  natura.
   Y a propósito de situaciones más modernas y relativas a la inseminación, se observa eso: que en 1987 la Congregación Vaticana para la Doctrina de la Fe declaró que la “inseminación  eteróloga”, o sea con los espermatozoides  de un donador esta decididamente rechazada.
Por lo que se refiere a la “inseminación homologa artificial adentro del matrimonio tampoco puede ser permitida”: o sea la “semilla”, o sea el esperma, el espermatozoide aun que sea del marido, si es obtenido a través de la masturbación no puede ser aceptado porque la masturbación sigue siendo uno de los más graves pecados contra naturam.  Pero hay una válvula de escape: está permitido si el esperma, siempre del marido, es recogido pero durante el acto conyugal “natural”  y con un preservativo, según necesidades médicas. Pero hay que tener la previsión de que el preservativo tenga un huequito, porque si no fuese con huequito seria un anticonceptivo y por lo tanto sería prohibido.
 Así están las cosas.
Las mujeres han sido demonizadas durante varios siglos: desde los primerísimos años del cristianismo, hasta casi nuestros días. Las hemos  consideradas seres inferiores y hasta hubo momentos que  los hombres sabios se preguntaban si las mujeres tenían alma. Y en los auto da fe, en esta Europa nuestra que seguimos considerando farol de civilización, han sido muchísimas más las mujeres a  sufrir la manía del barbecue, que los hombres: mucho mas brujas que brujos lanzaron sus gritos de terror cuando las llamas las envolvían  con lamidas “purificadoras”. De esos atroces excesos han sido responsable máxime los  sacerdotes y pensadores cristianos, pero también nosotros los hombres en general, a partir inclusive de mentes privilegiadas como los antiguos filósofos y artistas griegos. 
Hace poco se ha pedido disculpa,  de parte de un Papa, por los excesos cometidos por la Iglesia Católica durante largos siglos  y en contra de la libertad; y espero que de buena fe.
Pero todos, todos los hombres, de cualquier religión y de cualquier país y cualquier raza deberíamos pedir disculpa a la mujer porque  nuestra ceguera  y arrogancia  de hombres no permitió sino en éstos ultimísimos tiempos comenzar a descubrir sus grandes valores que en muchos casos son  muy  superiores a los de nosotros los machitos, quienes seguimos jugando a los soldaditos despanzurrándonos  recíprocamente.
                                          **
 Y, terminado de escribir eso, y de volver a leerlo, yo debo pedir disculpas a quien disculpas pedir debería, pero me surge natural la pregunta:  ¿será que muchos de esos pensadores, importantísimas e inteligentísimos  y de buena fue,  en realidad hayan  sido también, aun sin darse cuenta,  unos grandísimos  maricones? ¿ Y que le tenian más miedo a la sodomia que a las mujeres?




Sa

6 comentarios:

Carmen Palmieri dijo...

Aldo, puedo decir que has encendido una lámpara iluminadora! El Buey sería, entonces, no tan buey? Esa es la pregunta...
Besos para ti

Aldo Macor dijo...

Me llego una carta en latín. Un email, en latin. No es muy usual, verdad?
Por eso me atrevo a reportar lo que escribió mi querido amigo (el también, sobreviviente jajaja ) espero no se ofenda por “violación de privacidad”- Por eso no reporté el apellido completo.

OPTIMVM SCRIPTVM TVVM DE AQVINATEM ET SUMMAM THEOLOGICAM, QVOD LEGI CVM MAGNA DEDICATIONE ET GAVDIO.
VALE! EGO VALEO. JOHANNES L.

Alfa Segovia de Stanley dijo...

Y sí, caro Aldo: Le moglie sono tutte pericolose como cantaba el impagable Domenico Modugno.
Escuchalo. Aquí va el enlace.
Besito

ttp://www.youtube.com/watch?v=jjAptoyDIVI&feature=colike

Alfa Segovia de Stanley dijo...

Antes que me des un tirón de orejas. Escribí mal el plural-lo corrijo: MOGLI pericolose.

Aldo Macor dijo...

Cara Alfa......que alegría escuchar la voz de Modugno.....
Te diré: me costó media hora de investigaciones, jajaja Sabes porque? Porque no consideré que todas las mujeres son pericolose... no solamente las esposas…jaja Y entonces apliqué la dirección que tú me mandaste del LINK; así, justamente, como me la mandaste...jajaj Y falta una H. Y por esa H hija de no sé quien, busca y rebusca, y por fin me permití y atreví controlar lo que tú me habías envíado jajaja Le donne sono tutte pericolose !!! Ciao Bella
8 de septiembre de 2012 17:52

Alfa Segovia de Stanley dijo...

¡Hola Aldino! ¡qué lástima que me faltó una "H" en la copia!
Te mandé por mail el enlace del filme "Le mogli sono tute pericolose". Creo que está completa, yo la voy a ver de vuelta para practicar el oído en tano.
Muchos cariños