11 sept. 2012

Post Nº 7/7.-.STALIN.- Los Hijos de Stalin


Post Nº7/7  Los hijos de Stalin.

Yósif  Dzhugashvili,  con tantos apodos entre los cuales los más importantes fueron los de Soso, Koba y Stalin, en una época que no existía la píldora, debe de haber tenido  una infinidad de hijos con mujeres ocasionales, actrices, bailarinas, campesinas, siberianas y mujeres de todas razas. Incluyendo a europeas y hasta inglesas.  Parece que Stalin tenía un particular sex appeal  y no debido solamente  el  “appeal”  por el poder del poder.  Gustaba a las mujeres. Por eso tuvo todo tipo y categorías de ellas. Menos monjas. El primado de las monjas lo tuvo el  veneciano Casanova y nadie más. Stalin se limitó a hijos ilegítimos, naturales,  de los cuales en la mayoría de los casos no se enteró nunca.  Su policía secreta se encargaba  en varios casos también de eso. Era costumbre,  desde siempre, pasando a través el jus prime noctis de la edad media y no tanto media. Era costumbre y no solamente en Rusia. La sociedad lo aceptaba.  Especialmente la masculina.
1907 Yacov. Fue el primero de los hijos oficiales, legitimos, tenido con  Ekaterina (Nadya) en 1907 o 1908, en su corto matrimonio  de tres años con  la joven esposa que murió de tifo en los brazos  amorosos de su marido.  Ya dijimos de él: “Sea como sea (Stalin) nunca tendrá un acto de afecto para con su hijo, el pobre Yacov. Y ese muchacho   crecerá solamente con las niñeras y más tarde con la familia de la madre. Obviamente el chico creció mal, acomplejado  fuertemente por el desamor del padre. Se sentía siempre rechazado y con el miedo de no cumplir con sus expectativas”. Años más tardes y en ocasión de una decepciona en amores el joven trató de suicidarse. No lo consiguió. La bala le salió desviada. Se salvo de casualidad, pero se salvó. Pero el joven más se hundió en su desequilibrio  psíquico cuando supo que su padre, enterado del fallido suicidio comentó, despectivo: Ni eso sabe hacer.  Sin tener ni una palabra de consuelo. Un acto de cariño de verdadero padre. Sencillamente despectivo.  Vino la guerra contra Alemania. El joven Yacov era teniente del Ejército Rojo, en artillería.  Cuando partió para el frente, el padre ni lo abrazó. Le dijo, más bien se podría decir que le ordenó: “Ve y pelea”. Nada más.  El joven fue. Peleó pero cayó prisionero.    Aquí sucedió algo de tremendo.  Stalin había instaurado el concepto de que no había prisioneros soviéticos: solamente traidores a la patria que se entregaban al enemigo sin pelear.  Por lo tanto cuando las autoridades soviéticas se enteraban de una rendición al enemigo,  cobraban la ofensa a la patria a los familiares del soldado traidor-prisionero. Agarraron la joven esposa de Yacov, que de paso era judía, la separaron de su hijita de tres años y la mandaron presa en un gulag. Yacov era prisionero  en un campo alemán, pero de incognito,  sin revelar su identidad. Pero un oficial de las SS mirándolo a él, a sus facciones, le espetó: “Tú no eres ruso. Tú eres judío o gitano. Te espera  otro trato especial”. Quizas lo dijo pregustando un babecue. Entonces  del grupo de prisioneros rusos se levantó una voz: “Ese no es gitano. Es georgiano. Es el hijo de Stalin”.  Hubo un revuelo en todo el campo. Imaginarse que efectos propagandísticos para las tropas alemanas. 

YÁCOV  hijo de STALIN  prisionero de las SS
Trataron  de todo para que Yacov hiciera alguna declaración, le sacaron fotos de propaganda al lado de oficiales de las SS ofreciéndole cigarrillos, pero no consiguieron nada. Intervinieron hasta Hitler e Himmler, el jefe máximo de las SS. Propusieron a Stalin: Nosotros tenemos prisionero a tu hijo. Tú tienes prisionero a nuestro Feldmariscal von Paulus. Proponemos un cambio.
 Pero Stalin dijo  fríamente que no. “Que no cambio un  teniente por  un Feldmariscal.”
 Y le comentó a sus allegados:” Si aceptara el cambio, ¿que podría yo decirle a los miles de padres con un hijo en las mismas condiciones?”
Y me viene  a la mente  aquel episodio  heroico (¿?) y tristísimo de la guerra civil española, cuando un treque similar fue propuesto por las Rojos Republicanos al Nacionalista Franquista general Moscardó, durante el asedio del Alcázar de Toledo.  Pusieron en contacto telefónico al General, comandante de la plaza asediada con  el hijo, prisionero.  Moscardó,  con lágrimas en los ojos, agarró la bocina y le dijo al hijo: Hijo mío, mueras como héroe. Grita Arriba España. Y escuchó los disparos del pelotón de ejecución.
 No sabemos a ciencia cierta qué fue lo que motivó la decisión de Stalin.   Pero sabemos que Stalin, al enterarse que su hijo  se había suicidado tirándose a las alambradas electrificadas del campo nazi, mandó de inmediato a  liberar del gulag  a su nuera,  la mamá de su nieta.   Pero fue demasiado tarde. La joven esposa y madre había sido  ya psíquicamente afectada inexorablemente por la tremenda separación de su hijita.

1911.-   Después vino el único hijo natural del cual se tuvo noticias,  Konstantin Kuzácov,  del cual ya hemos referido lo  poco que sabíamos,   él que  estudió en Leningrado, que llegó a coronel y que  un anciano Stalin reconoció o intuyó como hijo.

 1921.-   Después, con el matrimonio de larga duración,  de 15 años, con la Nadezha Alliluyeva  tuvo a Vassili.
Vassili era un play boy.  Bellísimo, agraciado refinado. Federico Fellini lo hubiera definido “un  vitellone”. Stalin no lo apreciaba  mucho, por eso. Era un  chico inestable. Se ufanaba de ser el hijo de Stalin tratando de conseguir privilegios. Stalin dijo a su preceptor: “No quiero ningún trato especial para  Vassili.   Seas severo con él. Me parece que no vale mucho. Es superficial. Trate de hacerlo hombre”
VASSILI, hijo de STALIN y NADYA, Hermano de SVETLANA
Cuando vino la guerra fue piloto de aviación. Al enterarse de lo que le había pasado a su medio hermano caído prisionero, decidió participar a incursiones sin paracaídas. Era un buen piloto, eso sí.  Pero muy indisciplinado.  Una vez utilizó su avión para lanzar torpedos en no sé qué zona de mar, para aturdir a peces, pescarlos y comerlos. Aparentemente Stalin nunca se enteró de eso. O más bien quizás aparentó no enterarse.  Que se sepa, nunca nada se escapó a los ojos de Stalin y de su policía secreta. Stalin dio la orden que no participara  más en acciones sobre territorio enemigo, para evitar que sucediera lo que pasó  con Yacov. O sea, no para defenderlo sino para no darle otra chance al enemigo.   Cuando en el 1953 Stalin murió, Vassili  fu despedido de la Aviación. Empezó a gritar que a su papá lo habían envenenado.  Lo meten preso y por fin exilado en Kazán donde murió.  ¿Cierto o no cierto? ¿Quién puede saberlo? ¿ De verdad  Stalin fue envenenado?  ¿Quizás por los médicos y los que sentían acercarse otro periodo de Terror con nuevas purgas?  Stalin murió con la hija Svetlana a su lado y ella comentó que su padre, momentos antes de morir levantó su brazo en  una actitud tremenda que parecía como si quisiera maldecir a todos el mundo.  Pero tampoco a Svetlana hay que creerle mucho.  Veremos porque.
STALIN con VASSSILI y SVETLANA
1927.-  Svetlana.  Es la bella, irrequieta, inestable hija de Stalin con Nadya Alliluyeva. Fue la que se casó con tres judíos rusos  ( alternados en el tiempo) y después con un norteamericano,   amén de haber    sido  conviviente con un hindú  comunista. Fue la que se transformó en Cristiano Ortodoxa y después Católica. Que va a la India para lanzar las cenizas de su casi marido hindú en las aguas sagradas del Ganges. La que se escapa a USA, abandonando dos hijos en Rusia (Yósif  y Ekaterina, con el nombre del papá y de la primera esposa de su papá) 
STALIN con SVETLANA
Era la que decía que su papá Stalin era muy cariñoso con ella de niña, que le daba "besos ruidosos", pero que después, de adolescente, la regañaba si usaba falditas cortas. Que  dijo que  cuando su papá  supo que a los 16 años ella ya  tenía relaciones con el  famoso director judío ruso, Andrey Kapler,  a ella la abofeteó bien abofeteada  y al amante lo mandó al Gulag.  La que al año siguiente se casó, a los 17 años con Grigory  Norózov,  otro judío del cual tuvo, en el 1945 a su primer hijo que llamóYósif como su papá.Que en el 1946 se divorció. Que en el 1949 a los 22 años se casa con Yuri Zdanov, otro judío pero hijo del Zdanov importantísimo del Presídium del Partido comunista. Que con él nacerá en el 1950 la hijita Ekaterina. Que, como ya dicho, en 1967 pedirà asilo político a USA   y abandonarà  asi, no mas,  a los dos hijos de ella. Que en USA conocerá a una  chiflada que la considerará reencarnación de su hija muerta. Que a ella le gustó la idea de la reencarnación Que aceptó casarse con el ex esposo viudo de la hija muerta  y dijo que un esposo  más o uno menos es lo mismo  e hizo feliz a la  madre   de la muerta reencarnada..  Que   en el 1970 se casará enctonces con ese ex esposo de la hija muerta, el  arquitecto norteamericano William Presley Peters. Que entonces cambiará su nombre en  Lana Peters.  Que  1971 le nacerá  la hijita Olga Peters, en San Francisco,  norteamericana, hija del norteamericano y nieta de Stalin; Stalin muerto  sí,  pero siempre Stalin y sin reenarnación.  Que al nacer, esa hija norteamericana ni hablaba ni escribía ruso; y eso  no lo aprenderá nunca  y que cuando su mamá la llevó por fin a Rusia no sabía todavía quién era su famoso abuelo y no podía saberlo, pobre chica, porque los  de habla inglesa, como es sabido,   hablan solamente ingles: son moníglotas.  Que, no sé cuando, la ex Svet-lana pero ahora solamente Lana, se transformará en ciudadana norteamericana.  Que escribirá un libro de memorias, tan  bien aceptado en USA, porque anti soviético y anti estalinista que   le pagarán  la belleza de un millón y medio de dólares. Que en el 1972 se divorciará también del Arquitecto americano. Ya tenía su platita y no lo necesitaba más.   Que en 1982 irá a Inglaterra,  Cambridge, y pondrá la niña de 11 años en una escuela guaquera. Que la chica norteamericana hablaba el inlges norteamericano pero entendia el ingles de Cambridge. Que en 1982 siente nostalgia por su patria rusa y irà despues de tantos años  y  con la pequeña Olga, la sanfranciscana,  a la Unión Soviética.  Que los soviéticos le darán otra vez la ciudadanía Soviética porque ya Krushchev había aclarado cosas a propósito de Stalin  aun que  sin recibir el millón y medio de Dólares. Pobre Krushchev. 
N. KRUSHCHEV  regañando a STALIN. después de muerto. 
Que fue entonces a ver los dos hijos que había abandonado en Rusia en el lejano 1967,  cuando había “escogido la libertad” y el millón y medio de dólares. Pero los hijos no las recibieron con los brazos abiertos. Todo lo contario.  Olga, la niña de 12 años, la nacida en San Francisco y que no hablaba ni entendía tampoco ni el ruso ni el georgiano, por  no sé qué  fatalidad   se dio  cuenta del tipo “especial” que había sido su abuelito.   Y le hablaron y le hablaron de él, del tirano. Y la chica, llorando, fue corriendo donde su mamá  y le gritó, fuertemente le gritó, fuera de sí misma: WHY, WHY DIDNT YOU TELL ME THAT BEFORE ???????

1980. Regresan a USA.
1990. Va Bristol, Inglaterra. Y ¿ que mas?
SVETLANA  hija de STALIN , después  Mrs LANA PETERS
Así que esta fue Svetlana la  famosísima Svetlana, nacida en el mismo año que yo pero con una diferencia: yo puedo escribir de ella;  pero ella nunca podría escribir de mí, porque murió hace poco en una casa de ancianos  en Winsons, USA. 
Y yo, para no morirme, me escapé de la casa de Ancianos de Montevideo.  
                                                    


                                                                        ***

FIN DEL BLOG.-  Las Amantes esposas  e hijos de Stalin

3 comentarios:

Anónimo dijo...

¡Vaya Aldo! me quedo sin respiración cuando te leo seguido.
Este personaje (el padre) es un sujeto enfermante. Es verdad el paralelismo con los hijos prisioneros
de Stalin y Moscardó.
Muy amena la historia de los hijos e hijas del Koba.
Abrazos,
Angel

Alfa Segovia de Stanley dijo...

Tus fascinantes historias de vida y muerte, dejan sin respiración-como dice tu amigo Ángel-. Te sigo leyendo con mucha atención.
Cariños

Carmen Palmieri dijo...

Ah, me gusta mucho tu estilo para contar estas historias! Es como si estuviéramos conversando...
El final: giro inesperado, lleno de simpatía y verdad!
Besos