26 sept. 2012

Post 3 8... W.Churchill--Su mamá Lady Randolf-



Post Nº 3/ 8   Lady Randolf Churchill

                    La  VIUDA ALEGRE, alias Jennie Jeromne, Americna, la madre de Winston Churchill      
                       

   La primera vez en mi vida que en español escuché la frase “ es una mujer de armas tomar”,  fue cuando mi grandísimo amigo  franco alemán,  Her Professor  Peter S.,  la pronunció refiriéndose a Lady  Randolf Churchill. Yo sabía poco de ella, aparte de haber sido la mamá americana de Winston Churchill, el gran mastín, como le definió una vez Stalin. Y efectivamente, después, conociéndola mejor, estuve de acuerdo con la apreciación de mi amigo.
Fue una mujer de armas tomar.

La Bellisima americana , mamá de WinstonChurchill
Se llamaba Jennie Jérome.   Era hija de  Leonard Jérome, americano, que parece cambió su apellido original Jacobson, típico judío. Aquí pido disculpas pero debo salirme del tema por algo que me pesa en el estómago: es suficiente que un tipo sea especial en algo o tenga dinero en cantidad, como el papá de Jennie, que le buscan un antepasado judío.  Así como he leído no sé donde que el papá de Hitler era hijo ilegitimo de un judío facultoso con su sirvienta. Que Delano Roosevelt se llamaba Rosenfelt. Que el apellido original de Stalin, traducido literalmente,  era Hijo de judío.  Que Lenin tenía sangre judía. Que Cristóbal Colon era judío y por eso nunca pagó los 10.000 maravedíes al pobre Rodrigo de Triana que, por venganza, de converso se transformó en musulmán.  Falta ahora que venga alguien a espetarme en la cara que el hijo de dios era judío.
Lady  Randolf Churchill y Lord R. Churchill
 En fin.  Ni sé tampoco  si esas  noticias,  ciertas o no, las propagan los “judíos” o los “no-judíos”. Me parecen todas idioteces y además inútiles.   Lo que sí en cierta forma pienso y creo, que los judíos en general, admitido que existan todavía, tengan un cerebro que funciona mejor: no por ser los supuestos elegidos. Sino por todo lo contario: Por haber sido casi siempre arrinconados, lo cual exige acciones cerebrales, de emergencias, inmediatas, de defensa que tienden a desarrollar más el cerebro. Más un tipo es perseguido, más debe ser rápido de mente.  O sucumbe.  Yo estoy seguro que los “judíos”, en general, los perseguidos,  se hayan  desarrollado más en este sentido.  Así como, en  cierta forma, mutatis mutandi, los sureños de Italia han tenido que mantener más ágiles  cerebros para sobrevivir las incapacidades administrativas de los españoles, ( mientras que la óptima organización  alemana-austriaca requería  eficiencia  y disciplina a los norteños de Italia,   pero menos inventiva), asi mismo el cerebro de la mujer ha tenido que desarrollarse más para poder hacer frente a los siempre más numerosos retos  que empezó  afrontar.
Lady Churchill y Winston chiquito

   Bueno, de sangre judía o cherokee, la Jennie era un estupendo espécimen de mujer. Lo fue durante toda su vida, era bella inclusive poco antes de morir, imaginarse cómo lo sería  a los 19 años.  Y el querido Lord Randolf Churchill, el tercer hijo del Duque de Malborough (el que se fue a la guerra famosa ¿? Rataplán ratapláan…) se quedó embelesado. Tenía 24 años, él. Y ella 20.  Se casaron. ¿Cómo era ella? Bellísima hemos dicho, pero también inteligentísima simpática, coqueta, de mente abierta, abierta de todo. Total que la corte inglesa la aceptó, encantada. Quizás favorablemente divertida. Extravagancias británicas. Fue la primera norteamericana que entró en la  gracia de la vieja Europa. Y también en la del Príncipe de Gales y de tantos otros: el rey Millán de Serbia, el no se qué conde Charles Ritosky, y otras  cabezas menos coronadas. Pareciera chisme hablar de eso, pero, ¿quién tiene el valor de regañar a Venus por sus infidelidades? Si ¡hasta Alejandra la perdonaba y era su amiga! Alejandra de Dinamarca, esposa del Duque y después Rey Eduardo VII. 

Rey Eduardo VII

 Y el merecumbé con el príncipe-rey duró la belleza de tres años. Leí una carta donde el rey le pedía que ella lo recibiera, en su casa, por supuesto, con el elegantísimo y sexy vestido de la gheisa. El  quimono, por supuesto, el que se quitaba “muy fácilmente”. Y eso en la época de la Reina Victoria. Bueno. Pero la americana, la lady Randolf Churchill, siempre tuvo gran aprecio por su marido, aunque cornudísimo, y un enorme cariño a su hijo Winston Churchill, el futuro gran estadista de Inglaterra.  El pobre marido, Lord Randolf, murió joven, a los 45.  No fue de sífilis,  como se rumoreaba. Fue de cáncer en el cerebro: quizás tantos cuernos alteraron la masa encefálica. Pero sea como sea se había  también vuelto impotente. 
2ºmatrimonio con el Lindo Capitan
 
 ¿Qué hacer si un pobre hombre se  vuelve impotente con una bomba así en su cama, como la esposa? No podía no aceptar sus infidelidades.  El las conocía. Posiblemente también el hijo. Seguramente también la corte. Faltaba que los Lores pidiesen "día y hora".  Pero cuando su marido por fin murió,  ella quiso mantener por toda la vida el nombre del marido. Lo respetó siempre. A su manera claro, que era ligeramente suis generis, pero, dado el tipo, lo respetó. Se casó dos veces más, después de enviudar. Y las dos veces con dos personas jóvenes, de la edad de su hijo William. Y nunca, nunca mostró para ellos la dedicación que había mostrado para su marido.  Naturalmente  siguieron  los chismes sobre ella. Que Winston había nacido antes de tiempo;  que cuando se casó ya estaba en estado quien sabe de quién; que su segundo hijo, el hermano de William, del cual  el gran estadista no hablará casi nunca, el John (Jack) Strange Churchill, no era hijo de lord Randolf sino de un irlandés, un tal conde John Stage Joelin.
¿Como trató ella a los hijos? 


La mamá, con Jack y Winston
 Cuando ellos eran pequeños, casi ni los visitaba. Winston, en una escuela no sé donde, quizás en Eton, como se usaba en la aristocracia inglesa, solo, le escribía y escribía que fuera a visitarlo, cosa que raramente ella hacía. Demasiados compromisos  quizás.
 Es obvio que el joven Winston sufrió por eso.
Lord R.Churchill., el papá, ya enfermo
Pero  cuando fueron grandes,  cuando la mamá podía ya tener una  conversación con ellos, sí, entonces se formó una gran amistad entre Winston y su mamá. Más relación entre amigos que entre madre e hijo, pero se respetaban y se querían. Cada uno a su manera. Porque los dos, seamos francos, no eran tipillos tan normales. Y que no  fuera tan normal el comportamiento de la mamá, lo descubrió casualmente el hermano menor de Winston Jake Churchill, el posible hijo de irlandés. (Al que, parece, Winston en una ocasión salvó de no sé qué aguas de no sé qué río donde de muchachos habían ido a pescar, pero que Winston nunca aclaró que se  trataba de su hermanito. Vaya a entender por qué. ¿Lo consideraba hermano bastardo?).
 Bueno. Lo que descubrió con gran asombro el hermano de Wiston, fue que su mamá, la Lady Randolf, había utilizado durante la belleza de 14 años,  para su uso personal, el dinero que el papá Lord Randolf había dejado para los dos hijos.  Ah si… lo necesitaba… eso fue  todo lo que dijo.

LADY RALFOLF CHURCHILL(Jerry Jerome) mamá de Winston y John Strange Jack-- Con el  nieto Peregrine, hijo de  John Strange .
 Pero la Lady Randolf abuelita de Peregrine, seguía siendo una bellísima mujer,  y me costó conseguir una foto de ella, ya en sus postrimerías; pero la conseguí.
Véanla. 

¿Recuerdan el proceso a Frine? ¿La modelo de Praxíteles?

Fue absuelta.


                                                         Fin del Post Nº 3/ 8 .....

7 comentarios:

Equinox Fin de Semana dijo...

Hola Aldo, cada vez mejor y mas apasionante la serie de Winston!!!! un abrazo Felix

Equinox Fin de Semana dijo...

Hola Aldo, cada vez mejor y mas divertida la serie de Winston, abrazo Felix

Alfa Segovia de Stanley dijo...

¡Estos estupendos relatos(¿chismes?) no tienen nada que envidiar a los actuales programas de "talk show" de la actualidad! Tú tienes la enorme ventaja de contar todo con muchísima más gracia.

Carmen Palmieri dijo...

Aldo! Me encantó la introducción, al fin encuentro a alguien con quien compartir ese sentir. Lady Churchill, un banquete! Estoy fascinada con la serie... Besos!!

Anónimo dijo...

Una historia bien picante.
Angel el boludo.

monica vilches dijo...

recien descubro tu blog... Sos bueno y lo sabes! Me dio gusto leerlo y es poco. Me encanto!

Anónimo dijo...

que historia tan interesante, me quede fascinada, de la historia de esta dama. por favor siga con estas informaciones, muchos saludos