6 jul. 2013

l.- Personajes.- 37/54 JOHN WICKLIFF


JOHN WICKLIFFE 
    
                       1320-1384

Después de los tiempos  del Conde Santo Tomas de Aquino, italiano,  será un ingles la primera persona  que se nos aparece atreviéndose  a criticar, con o sin razón,   la autoridad casi indiscutida hasta el momento de la Iglesia Católica Apostólica Romana y de su máximo representante: el Papa  de Roma. Será  la chispa que dará comienzo  en el norte de Europa a una reforma en los sentimientos  religiosos  que manifestará, gosso modo, un cierto deseo de independencia de la  teocracia y autocracia de Roma, bien sustentado, éste deseo de independencia, con un sólido  contorno de motivos económicos mas concretos.  Los buenos germánicos, siempre más   ahorrativos que los mediterráneos "despilfarradores", comenzaron a cansarse de que se gastara  en obras de arte "inútiles" lo que ellos pagaban  como Óbolo  de San Pedro.  Por envidia o lo que sea, no querían seguir siendo  financiadores del esplendor del Renacimiento italiano y del lujo y la lujuria de la corte papal.  
Y apareció un inglés, sin duda non único pero el mas importante.  Este  ingles será John Wickliffe, teólogo y reformador, fundador del movimientos de los Lolardos y considerado por muchas personas  como el padre o abuelo de los Protestantes.  Y quizás fue el primero en traducir del latín al ingles,  idioma “vulgar” de su tierra,  la Bendita Biblia, completa y  cuando todavía no había imprenta.
 ¿Sus consideraciones?
1) La devoción del sacerdote es absolutamente  necesaria para que pueda suministrar válidamente  los sacramentos. No  podía estar en pecado, de otra manera los sacramentos  no valían. Afirmaba eso, enfáticamente,  mientras que Roma pensaba todo lo contrario.   Era obvio: con la corrupción que había en Roma, ¿donde conseguir un clérigo que no estuviera manchado de pecados?
2) Propugnaba una especie de predestinación: si Dios, en su sabiduría infinita del presente, del pasado y del futuro, sabía de antemano quien sería salvado y quien se iría  al infierno, donde encontrar el Libre Albedrío ?  Porque  el saber implicaba la voluntad divina, ya que nada sucedía sin la omnipotencia de Dios.  Bizantinismos de moda de la época. 
3) Los cristianos  debían de regresar a la pobreza apostólica  y la Iglesia debía de pagar impuestos para sus muchas propiedades. Aplaudieron todos los envidiosos de las riquezas de la Iglesia. El actual Papa Francesco parece   ser destinado a seguir el mismo camino con Jesús de Nazareth, con San Francisco, y con este Ingles. 
4) Negaba la  transubstanciación : o sea que no era cierto que el verdadero cuerpo y sangre de Jesús Cristo estuvieron realmente presentes en la Ostia sagrada de la Comunión, sino que era un mera simbología. Sin duda una discusión de ese género  parece ridícula y ociosa  hoy en día con tantos otros problemas, ahora mas visibles para la humanidad. Pero en aquellos tiempos la religiosidad permeaba completamente el quehacer cotidiano.
5) La gente normal, decía  además Wickliffe , debía de poder leer la Biblia y por lo tanto había que traducirla al ingles: cosa que  él hizo, contra la voluntad de Roma, que pretendía  mantener el monopolio de la interpretación de las Escrituras.  Si los varios chamanes no mantienes   lo mágico, lo oculto y lo misterioso de las religiones, que queda de ellas?  Las grandes masas son atraídas por lo  oculto y misterioso: los valores éticos que puedan haber -- y que muchas veces los hay -- no les interesan porqué implican sacrificios.  Y  sacrificios es casi siempre  se pide  al pobre hombre común. El cual, simple  y explotado, solo  piensa en su panza y al sexo: los dos instintos básicos, como todos los demás animales. 

Hablamos un poco de ese inglés.   No era un don nadie sino un profesor muy estimado de la Universidad de Oxford. Con el tiempo y con sus ideas  se hizo muchos enemigos en la Corte Inglesa, entre el alto Clero y  naturalmente en la  Iglesia de Roma: el Papa lo excomulgó. Wickliffe  mandó sus discípulos a predicar sus tesis religiosas igualitarias, lo cual muy probablemente ha sido uno de los factores  que han  producido indirectamente la Crisis de la Sublevación de Campesinos en Inglaterra de 1381.  Fue condenado por hereje y expulsado de la Universidad de Oxford.  Más tarde, ya muerto, el Concilio de Constancia  lo declaró culpable de herejía en  1414 y se ordenó la quema de sus libros. Se exhumó su cuerpo, se quemaron también  sus huesos ya podridos  y las  cenizas  tiradas a un río.  ¿Crueldad muy primitiva? En éstos últimos dos siglos hubo también en la culta y aristocrática Europa mucha quemas de libros, de sus autores y  de sus lectores.
Pero tras su muerte, las enseñanzas se expandieron con más rapidez que  sus cenizas en el río.  Su Biblia, traducida al Ingles y  accesible al público desconocedor del latín, se repartió profusamente por medio de sus discípulos y  Martín Lutero reconoció muy francamente la influencia que Wickliffe ejerció en sus ideas. Algunos de los conceptos enunciados eran demasiado audaces para su época: afirmaba que existía una relación directa entre los hombres y Dios, sin la intromisión de la Iglesia, sin la intervención del Papa o de sus prelados. Condenó la esclavitud y la guerra, sostuvo  que la propiedad privada y  la servidumbre eran  imperfectas y pecaminosas y se debía  tratar de suprimirlas.
Con teorías de ese tipo, era  lógico que los poderosos de la tierra, laicos o clérigos,   condenaran   al  soñador profesor  de Oxford. 

  Hoy en día, un nuevo Papa en Roma, hijo de dos madres, Italia y Argentina, parece que  está forzando algo de reformas   en Vaticano. ¿Será en completa buena fe? ¿O será con una pizca de cálculo de conveniencia?  ¿Conceder algo para no perder todo? ¿Modificar para que todo siga igual?





6 comentarios:

Anónimo dijo...

Mira por donde John Wilckliffe tendría algo que ver con la severidad de la Sra. Merkel hacia los hogazanes europeos despilfarradores.
Saludos, maestro.
Angel

Aldo Macor dijo...

También los ingleses son de raza germánica, anglo, sajones y normandos.. Es cierto que también estuvieron los latinos de Roma... pero,seguro que en esas zonas perdidas entre las nieblas, los que iban allá , cssi a la última Tule, eran Romanos,ciertamente, pero la gran mayoria eran germanicos naturalizados latinos. jajaj

Carmen Palmieri dijo...

Ah, me encanta el señor Wilckliffe! Un visionario, sin duda! Besos para ti, Aldo.

Laura Arena dijo...

Realmente muy inteligente el Sr Wickiliqui, para su época, un visionario.Todos sus temas merecerían un análisis detallado. Nuestro querido Francisco, quizás pueda intentar algunas cosillas, pero es solo un hombre, tampoco podrá con esa estructura ( a la que no le pongo adjetivos ) que es la Iglesia Católica.

Aldo Macor dijo...

Carmen. querida Carmen. que placer oír de ti...Como sigues? Cuéntame algo. si?

Aldo Macor dijo...

Así que te gusta el Wuikiwuiki, como lo llamas tu, Laura?? Tienes razón. Es un hombre muy adelantado a su tiempo. Que triste destino, ves? Si alguien es muy retrasado, nadie le para, nunca, en la vida. Si uno es muy inteligente y casi puede predecir el futuro,lo matan. Y si es cierto que fue un dios a crearnos, tiene que haber sido uno de tercera, medio chiflado, para crear una humanidad tan contradictoria. Ciao, bella.