26 jul. 2013

L,. Personajes.- 38/54 JAN HUS


                                JAN  HUS
                              1373-1415

Jan Hus, filósofo, reformador, teólogo, era un bohemio en el sentido etimológico de la palabra.   Había nacido en Bohemia,  hijo de un campesino pobre, huérfano de padre muy temprano, criado con muchos esfuerzos por su mamá. Se cuenta que leyendo de la vida de San Lorenzo, fue tan impresionado por el martirio sufrido por el santo, que quiso acercar su mano al fuego, a ver cuánto podía soportar el martirio de las llamas.
Pero era un joven con inteligencia no muy común. Una vez entrado en la “carrera” eclesiástica,  llegó a ser Rector de la Universidad de Praga.  Cargo de enorme importancia, máxime para un huérfano de de campesinos.  Y el ex hijo de campesino pobre desde su cargo  reprochaba al alto clero su opulencia y auspiciaba un retorno al cristianismo primitivo, de pureza y de pobreza. Era aquella época, la que se llamó  del Cisma de Occidente, cuando los papas transfirieron su sede de Roma a  Aviñón, en Francia y hubo hasta tres Papas, contemporáneamente, compitiéndose  vergonzosamente el Solio de San Pedro. Uno de los tres Papas, Alejandro V, quien reinó solamente dos años, decidió marcar su pontificado condenando a la hoguera el pobre bohemio.  
Huss  auspiciaba mas o menos lo mismo que el ingles  Wilckliff, y ambos fueron indudablemente antecesores de Lutero y el Protestantismo. 
 Dicen que ya cerca a la hoguera Hus le comentó al incinerador:”Ahora vas a asar a un ganso (Huss, en bohemio, significa ganso) pero dentro de un siglo encontrarás a un Cisne que no podrás asar.” Exactamente al siglo, Martín Lutero, apodado el Cisne,  clavó sus 95 tesis que transformaron  la religión cristiana.
Y nadie lo pudo quemar.

 En  muestra de sincero arrepentimiento o por calculo de conveniencia tratando de eliminar  roces con fines de sobrevivencia, hace poco, papa Juan Pablo II, el Polaco, pidió disculpas por muchos excesos cometidos por la Iglesia Católica, incluyendo la hoguera para Huss. 
  
Pero seamos francos. No es que La Santísima Inquisición de la iglesia de Roma haya sido el único punto negro en nuestros últimos 6.000 años de historia.
Los excesos se han cometido y se cometen desde siglos en  en todas partes, en todas las religiones, en todos los reinos, en todos los continentes,  en todas las "civilizaciones".

Porque  todavía somos salvajes. 




10 comentarios:

Laura Arena dijo...

Hola Aldo !!!!! Pero, ahora tenemos a Huss, junto con Wiquiliki, haciendo lios, tendrían que haber nacido en el este siglo para hacer sus líos como propone Francisco !!!! O no, creo que tampoco les hubieran permitido dentro de la Iglesia "esos" lios. Cuales crees que serán los líos que propone Francisco que los jovenes hagan ? HUMmmmmmm..........

Anónimo dijo...

Es merecida la admiración de Jan Hus por San Lorenzo.Es el único santo con sentido del humor en nuestra tétrica religión cristiana: "podéis darme vuelta, ya estoy listo de este lado".
Hablando de papas, es mejor no esperar mucho del Papa Francisco. Cuando fue elegido Ratzinger yo estaba entusiasmado,y, resultó que no tenía la voz adecuada para ser el sucesor de San Pedro. Y no es que haya que hablar como un bataillosführer. El Papa Wojtila con su cadencia característica puso de rodillas a Ernesto Cardenal cuando le dijo cómo llevar su ministerio. Con el Papa Ratzinger me hubiera gustado ver a los Cardenales marchar de seis en fondo al paso de ganso al compás de la canción de Lili Marlen, que, al fin y al cabo, sólo trata de la perplejidad de una farola. Como tantos católicos.
Angel.

Aldo Macor dijo...

Amigo Ángel, mi favorito Anónimo,

Has escrito un comentario que una vez más refleja ese espíritu crítico que te caracteriza, junto con tu divertidísimo sentido de la ironía. Ese calificativo de TÉTRICO para la religión cristiana no lo había leído nunca y me parece acertadísimo. Por más de 1600 o 1700 años no hemos tenido el placer tan humano de ver una sonrisa de alegría sino en Jesús Cristo y en San Francisco. Los rostros tenían expresiones tristes, maceradas por los sufrimientos, fanaticadas que ofrecían sus ojos o sus testículos a su dios,hemos visto expresiones tan odiosas como las de los Inquisidores, feroces como las de los Cruzados, o gordas por los placeres de la gula como las de los Obispos o, peor todavía, severas y duras como las de ciertos protestantes, evangelistas, calvinistas y demás sectas que recordaban a la Germania Inicial, llena de forestas sin la alegría mediterránea de la luz del sol. Sin la dulzura, de tanto en tanto, de un pecado cometido en santísima y humana alegría.
Si, es cierto, vino la Roma de los Papas Humanistas, eufemismos para hedonistas.Pero esa no fue religión, en el verdadero sentido etimológico de RELIGIO CUM DEUM, unión con dios; no existía ningún dios en el renacimiento, sino un himno a la creatividad humana. Y no podía no nacer sino en Italia, crisol-amalgama de grupos dominantes. En Italia, el pueblo más mestizo del mundo.

Bueno, Ángel, me salí del tema. Ya estoy viejo. Dentro de poco también me saldré de la vida.

Desde allá, te esperaré jaja

Anónimo dijo...

Querido amigo, ni de vaina te vayas. Te necesito para dialogar aunque haya un mundo de por medio. La cercanía a veces no tiene tanto que ver con la distancia. Te falta todo el Renacimiento y hay gente que la estamos esperando.
Saludos, Angel

Alfa Segovia de Stanley dijo...

Muy interesante-como siempre- tu comentario sobre Jan Hus, pero también me encantaron-además- los "diálogos" entre tú y Ángel-tu "favorito anónimo". Yo ya había oído el calificativo de "tétrica" para la religión cristiana. La verdad es que de divertida no tiene nada. A mí las dulces monjitas vicentinas me enseñaban a temer- porque de eso se trataba- a los pecados capitales con unas imágenes que los representaban como seres horripilantes. La verdad es que mi mentalidad infantil los consideraba espantosos también. Pero un día la Hermana Margarita nos trajo una lámina que nos presentaba a una gordita con unas tetas impresionantes que se salían de las vestimentas- y en cuanto le supe el nombre dije: -¡A mí me gusta la Lujuria!- lo que me valió un montón de penitencias y muchos "Pésame Dios mío con razón de haberos ofendido..." Ya lo conté en algún cuento que aún no encontré quién lo publique. ¡Y es una anécdota cierta aunque parezca inverosímil! ¡Y aunque también parezca mentira, sigo sosteniendo lo mismo! ¡De todos los pecados capitales , el de lujuria es el más placentero.... si hasta el Dante puso a Paolo y Francesca en si Infierno, nada más que con un vientito, pero dejándolos tal cual habían sido en vida, y -sobre todo- unidos- en el pecado- pero unidos- ¿O no? ¿Tú qué crees Aldino? y ¿ Qué le parecerá a Ángel?

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo con Vd. Sra. Alfa, sólo que hay limitaciones dolorosas que más parecen penitencias a destiempo.
Un saludo muy afectuoso,
Angel.

Carmen Palmieri dijo...

En el Nombre de la Rosa, Humberto Ecco se da gusto hablando de la amargura y falta del sentido del humor de los religiosos de ese tiempo. Tanto, que hay un diálogo acerca de si Jesús reía o no. Ya sabemos, no era humano entonces, ¿cómo reír?
Por otro lado, conocí el maravilloso monumento a Jan Hus sin conocer su historia. ¡Ahora entiendo! Gracias por persistir en la enseñanza, querido Aldo. Besos.

Aldo Macor dijo...

En el nombre de la Rosa....cuantas veces he visto, querida Carmen, esa película...Me encantó enormemente la primera vez... y sigo apreciando siempre mas detalles en las sucesivas visiones que he tenido.
A parte la actuación de Sean Connery, que desde sus iniciales 007 ha ido mejorando. Y siempre ha quedado un hombre, como diría, atractivo? Ahora, creo ya en sus 50 o mas años, le ha quedado en la mirada burlona el brillo que un tiempo fue también de Clark Cable. Recuerdas?

"Stat rosa pristina nomine,nomina nuda tenemus" ¿Recuerdas eso tambien? ¿de Eco?

Gracias por tus comentarios. Son siempre buenos amigos que nos ayudan en las inevitables tristezas y soledades de la edad.

Anónimo dijo...

Esperamos la continuidad de sus amenos escritos, no me parecen los comentario de tristezas y soledades, esta rodeado de personas que lo quieren y lo admiran.

Aldo Macor dijo...

Querido/a anónimo/a

Agradezco enormemente el comentario. Veo que Ud. y el otro anónimo Ángel se preocupan más por mi estado de ánimo que por los textos en sí.
Se lo agradezco de verdad a Uds. dos y a otras personas que con su silencio me han dicho lo mismo. Pero la melancolía forma parte del ocaso, necesariamente. Y la belleza del ocaso, si de verdad existe, la puede ver solamente la persona que no está sumergida en el.