14 jun. 2013

L.- Personajes.- 34/ 54 MAIMONIDES


                         
                MAIMONIDES

Con las destrucciones, muertes, exilios y deportaciones, del año 135 d.C. con el Emperador Adriano comenzó la verdadera Diáspora de los hijos de Israel. Buena parte se fueron a reforzar la ya existente población hebraica en Babilonia, otros  se fueron a Egipto, a Italia, Francia, Grecia, España, Asia Menor, Península Arábiga. Y en estos países fueron aceptados, o tolerados, o perseguidos según los tiempos y los humores de las gentes y sus gobernantes. En España fueron enemigos de los cristianos Visigodos en los siglos V y VI,  pero amigos y colaboradores con los primeros árabes y llegaron a su   Edad de Oro en la España de los Almorávides. Sin embargo con los sucesivos y  mas primitivos y fanáticos Almohadas-Beréberes tuvieron   problemas de convivencias que obligaron a muchos  Israelitas a  emigrar  o aparentar conversión al Islam. Así sucedió con Maimónides, mas o menos del año 1100: mil años después de la caída del Templo.
Maimónides era judío, sin duda. Nació en Málaga, España, aun que seria mas correcto decir en Al Andaluz, versión árabe de Vandaluz, en recuerdo de la anterior  ocupación de los Vándalos en la Península Ibérica.
 Pertenecía a una familia de Rabinos  pero a la edad de 13 años el joven Maimónides con la familia tuvieron que  fingir su conversión al Islam por el fanatismo de los neófitas musulmanes. Y si el gran Maimónides fingió convertirse a otra religión para salvar su vida, porque no tendrían que seguir su ejemplo  tres siglos después los  pobres judíos  “normales” objetos de las atenciones de  los Reyes Católicos? ¿ y los otros miles de judíos en casi toda Europa  en el curso de los siglos venideros? Uno de los maestros  y amigo de Maimónides fue el grande Averroé, árabe, de raza semita también, pero de religión musulmana, nacido en Córdoba, gran filósofo, medico y jurista quien hasta vivió un tiempo como huésped en la casa de Maimónides. Y es interesante  notar como la cultura verdadera pueda unir  a  personas  con  apartenencia a grupos étnicos o religiosos diferentes. Debido al perseverar de las  persecuciones de los Almohadas, Maimónides emigró a Egipto,  y con  el tiempo se transformó en medico de Saladino, el Gran Saladino, el Gran Visir que fue  generoso Caballero para unos y gran Satán para otros.
           La fama de Maimónides en Europa se debe mas que  todo  a la filosofía. A pesar de   su fuerte oposición al misticismo y a la cabala,    sus correligionarios lo consideraron  una eminencia: ”de Moisés a Moisés no hubo otro Moisés”, decían. Pero eso no impidió que fuera considerado hereje  por algunos judíos de grupos conservadores. 
 Como medico   fue excelente y su  plegaria a Dios es un modelo  inclusive para hoy en día.
           “” Dios, llena  mi alma de amor por el arte ( de la medicina) y por todas las criaturas. Aparta de mi la tentación de que la sed de lucro y la búsqueda de la gloria  me influencien en el ejercicio de mi profesión. Sostén la fuerza de mi corazón para que esté siempre dispuesto  a servir al pobre y al rico, al amigo o al enemigo, al justo o al injusto. Haz que no vea mas que al hombre en aquel que sufre.  Haz que mi espíritu permanezca claro en toda circunstancias: pues grande y sublime es la ciencia que tiene por objeto conservar la salud y la vida de todas las criaturas.   Haz que mis enfermos tengan confianza en mi y en mi arte y que sigan  mis consejos y prescripciones.            Aleja de  sus lechos a los charlatanes,  al ejercito de parientes con sus mil consejos y a los vigilantes que siempre lo saben todo: es una casta peligrosa que hace fracasar por vanidad las mejores intenciones. Concédeme, Dios mío, indulgencia y paciencia con los enfermos obstinados y groseros.
Haz que sea  moderado en todo pero insaciable en mi amor por la ciencia.
Aleja de mi la idea de que lo puedo todo.
 Dame la fuerza, la voluntad y la oportunidad de ampliar cada vez mas mis conoimientos a fin de que pueda procurar mejores beneficios a quienes  sufren.
           Amen,
           Moisés Ben-Maimónides, el Español  “”
          

            Pero Maimónides no tuvo fama solamente como medico  sino que fue el pensador judío cordobés de más altura, más universal y de mayor influencia en la filosofía. Su obra es amplia y variada, con escritos en árabe y en hebreo; tratados no solamente de medicinas sino  escritos teológicos y filosóficos. Con Maimónides llega el pensamiento judío a su máximo esplendor. La comunidad judía lo nombró nagid, o sea  jefe. 
Se cuenta que su padre, el padre de Maimónides, rabino y estudioso, no quería casarse para no distraerse de su empeño a estudiar la palabra de Dios.   Pero un día, en el jardín, le apareció la figura u oyó la voz del profeta Elías quien le profetizó que su futuro hijo seria faro de sabiduría para el pueblo de Israel . Que esto sea cierto, o que en el jardín le haya aparecido al serio y estudioso  papá Maimónides  la bella  y joven y quizás coqueta  hija del carnicero de Córdoba, su vecino, para inducirlo a cambiar de opinan,  esto no se sabe. Y es mejor evitar de averiguarlo. Lo que se sabe es que papá  Maimónides se casó con la hija  del carnicero de Córdoba, según instrucciones del Profeta  Elías. Del amor con la hija del carnicero nació ese  hijo verdaderamente famoso. 
           Tanta fue su fama, en todos los campos,  que cuando, por los cursos y recursos de la historia y disfrazado de Árabe tuvo que servir al Saladino,  Maimónides se vio obligado a escribir también  un tratado sobre la impotencia masculina y la manera de vencerla.  Tratado que fue muy consultado en la Edad Media, en todo los ambientes, religiosos o no religiosos y de cualquier religión y casi siempre a hurtadillas; en los píos monasterios  ese tratado se escondía, se ocultaba en las partes de arriba de las bibliotecas, juntos con la comedia de Aristóteles y otros volúmenes considerados peligrosos para la lectura. Se llamaban “apócrifos”. Palabra griega para indicar, en origen,  algo oculto, reservado a los iluminados.

Maimónides  nunca fue muy orgulloso de ese tratado erótico sensual. Pero  ese fue  un   motivo de acrecentar su fama, inclusive en los países cristianos. Ciertas preocupaciones  acercan mucho a los machitos asustados quienes en este caso les restan importancia a las  diferencias raciales y religiosas.




4 comentarios:

Anónimo dijo...

Una sabia y hermosísima plegaria. A propósito,
¿Tendrías ese tratado erótico a mano y me lo prestarías?
Angel.

Laura Arena dijo...

Gracias Aldo. Realmente estos personajes están muy invisibilizados en nuestras culturas. Muy interesante esta crónica.

Aldo Macor dijo...

Angel...anonimísimo angelito.....como iba yo a imaginar que un hombre de tu energia y vigor queria de verdad tener a la mano una copia de ese tratado para que el homo erectus pudiera seguir siendo tal? Pero, ay de mi, no puedo satisfacer tus "desiderata" porque al ojear y estudiar el famoso tratado he terminado consumiéndole por el super uso. Quedaron solamente unas pocas notas al final del texto donde el Sabio Maimónides aconsejaba el uso del alfanje para autoamputarse a los decepcionados por el remedio.
19 de junio de 2013 19:06

Anónimo dijo...

¿El alfanje venía con el tratado?
Es necesario resignarse, sentimiento muy cristiano donde los haya.
Tu desconsolado amigo,
Angel.