16 oct. 2011

El Saladin con contorno de Cruzados




 el  SALADIN
con  CONTORNO DE CRUZADOS 







El Saladin en el imaginario popular euopeo

Todos los que se interesan  al estudio de fenómenos ocurridos  en el pasado    saben más o menos que las  célebres  cruzadas  que comenzaron poco después del año 1000 de nuestra era se debieron a varios factores. No  es el caso de profundizar eso aquí.  Será suficiente asomar  que las causas fueron muchas y variadas: entre ellas  el deseo de salir definitivamente del  miedo-terror   religioso y fanático del año mil, cuando se pregonaba y pensaba que en esta fecha se acabaría el universo;  el deseo de salirse del pequeño mundo del pueblo, del feudo, para conocer otras tierras y otras gentes;  quizás la emoción por la lectura o relatos de las aventuras  del celebérrimo Marco Polo,  con la descripción de riquezas reales o ficticias de misteriosos países  orientales;   también el deseo religioso de ofrecer  la religión cristiana, por supuesto  la verdadera, a gentes que no la conocía y permitir a ellos la salvación eterna;  también el deseo de liberar  de la  incivilizada ocupación de los infieles musulmanes   esos territorios que se llamarán de Tierras Santas,  donde se  habían desarrollado los primeros hechos de la nueva religión cristiana, sin considerar que en esas mismas tierras habían nacido o nacerán en épocas diferentes otras dos religiones, la hebreas y la musulmana que pretendían y pretenden todavía, las tres religiones del Libro,  el derecho de propiedad absoluta sobre el territorio; quizás  intervino  también el puro  deseo de aventuras y  de liberarse del yugo del príncipe; y  para algunos nobles  una buena excusa para salirse del vasallaje hacia en noble de mayor alcurnia.  En fin, Europa se volcó a la conquista del medio oriente,  azuzada por religiosos y con, a la cabeza, el Papa de turno  .  El apoyo, real o espiritual del Papa de Roma, que prometia  remisión de los pecados pasados, presentes y futuros, no era poca  cosa en aquellos tiempos.

 Vamos por orden. La verdadera primera cruzada fue solamente una orgia de confusión, que atravesó delirando media Europa,  rezando, matando y robando  para terminar destruida a los  primeros contactos con los turcos. Se le llamó la cruzada de los Pobres. Demonstrando una vez más que los pobres  Pobres casi nunca consigeun algo  si no estan guiados por individuos menos pobres y mas astutos.

La  verdadera primera cruzada, la oficialmente catalogada como la Primera Cruzada fue la que se llamará la de los Príncipes y reunía varias cabezas coronadas: serán los príncipes de Francia, Países Bajos  y Sicilia, a saber, Godofredo de Bollón, Reinaldo de Tolosa, Balduino de Flandes, Norberto de Normandía,  Bohemundo de Taranto.
Esta cruzada,  llegada a Tierra Santa,  había encontrado los musulmanes desunidos. Así que Jerusalén fue conquistada con relativa facilidad y fue la aventura cantada por el Tasso en su “Jerusalén Libertada” y muchas otras canciones caballerescas de la época. Y en ellas  se hablaba de honor, de amor, de liberación del Santo Sepulcro. Todas cosas bellas y románticas. De lo que no se hablaba en absoluto era que los santos cruzados en el nombre de un hombre de Nazaret  que predicaba el amor, una vez entrados en la Santisima Jerusalén, masacraron a todos los judíos, todos los árabes, todos los musulmanes que vivían en ella , hombres, mujeres, viejos y niños. Y la sangre corrió por las calles, hasta las rodillas, según escribía un cronista.
Después de esta primera cruzada, la “heroica”, la única que liberó a Jerusalén, la del 1096, hubo otras cruzadas. En 1147, dos generaciones después, se dio la segunda cruzada  y no se supo nunca bien lo que se quería liberar porque Jerusalén ya había sido liberada. Quizás era solamente espíritu de aventura y la Cruz no tenía nada que ver. Pero se reunieron el alemán Conrado el Sálico y el Rey Luis VII de Francia, quien decidió ser acompañado por su joven y bella y culta y coqueta esposa, la celebérrima Leonor de AquitaniaDecían  las malas lenguas que durante todo el tiempo que duró la cruzada, así mismo duró también la “avventura  cortese “ de la dulce Dama Leonor, rodeada de  trovadores y “razonando de amores“ y que se llamó  el Amor Cortes o sea del amor de las cortes reales : era amor platónico, claro, a la presencia del marido; quizás menos platónico cuando el marido estaba en la batalla. Y todo según la moda de la Poesía Romance de la época, vitaminizando el crecimiento de los cuernos en la regia frente del real esposo; ungida, la frente, con los Sagrados Oleos en Reims: Rey por Voluntad de Dios.  Y si  Dios se habia olvidado el latín, seguramente  hablaba en Francés.
Pero estos románticos cruzados de la segunda cruzada, después de algunas aventuritas y peleas entre ellos, un buen día escucharon el pito del barco que estaba zarpando de regreso a la douce France. Los cruzados dejaron de inmediato Tierra Santa, todo el mundo regresó a su casa y  Leonor dio a luz.

¿Que había pasado con la anterior  Cruzada? la Primera Cruzada? la de los Príncipes? ¿La Heroica? Ellos se habían quedado en  sus nuevas tierras, y tenían cincuenta años viviendo en Jerusalén y alrededores.
 Hasta tenian un Rey, el rey de Jerusalén, y los cruzados se transformaron en señores feudales con titulos de condes y marqueses. Y con el pasar del tiempo, casi siempre sucede que
el  inicial, puro e intransigente espíritu revolucionario-cristiano empieza  a decaer y se transforma poco a poco en un más cómodo estilo de vida; en este caso el nuevo estilo de vida fue orientalizante, con odaliscas sinuosas y danzas del vientre que encendían siempre más las carnes de los pobres francos debilitando su ya no tan sagrado  espíritu religioso.
Sin embargo en el otro bando, el de los musulmanes, se iba velozmente formando todo lo contrario: otro sagrado espíritu religioso, pero el de la Jihad, fomentado por los predicadores que despotricaban contra sus impíos e ineptos gobernante musulmanes que toleraban la presencia cristiana en Jerusalén, la ciudad del Profeta profanada por la Cruz!  Así que poco a poco en varias localidades  de Tierra Santa hubo batallas y revanchas y los Cruzados iban paulatinamente   perdiendo terrenos, aun que todavía mantenían a Jerusalén.

Y en este periodo, después de la segunda cruzada, apareció la gran personalidad de Saladin.


Quien era ese Señor?
Salah al-Din  Yusuf --EL SALADIN


Salah al-Din Yusuf, para nosotros el Saladin, era Kurdo o sea indoeuropeo y había nacido en la Provincia  llamada actualmente Salah al-Din en su honor, en Irak, más precisamente en  Tikrit; la misma ciudad donde casi un milenio después nacería Saddam Hussein, él del batiburrillo   de la Guerra del Golfo.
Fue uno de los grandes gobernantes del mundo islámico: Sultán de Egipto, Siria, Palestina; además gobernó partes de Arabia, de Yemen, de Libia y de Mesopotamia.
Los musulmanes lo definieron el Gran Defensor del Islam. Saladin  era un hombre muy capaz: reformó la administración del país, abolió o redujo impuestos y la enorme burocracia. Quiso también reformar el ejército eliminando los mercenarios que sustituyó máxime por kurdos.
En el mundo occidental fue conocido como El Feroz Saladin  por haber arrebatado Jerusalén en 1187 de las manos de los santos cruzados que casi un siglo antes habían venido de allende los mares con la así dicha “primera” Cruzada del 1096.

En Europa se comenzó a saber de las gestas del Saladin  en ocasión de una gran derrota que sufrieron los cruzados que habían quedado en Tierra Santa. Fue la gran derrota de los Cuernos de Hattin, donde, en resumen, el Saladin demostró su gallardía y al mismo tiempo su sentido del honor.    Ejemplos: frente a un acto de enorme descortesía y arrogancia de parte de un noble cristiano patán para con su mismo Rey, Guis de Lusigan,el Rey de Jerusalén , nuestro Saladin, como un justiciero, le cortó sin más la cabeza en redondo con un solo corte de su alfanje.
Habia tomado  prisionero a  ese mismo Rey de Jerusalén, y a todos los Maestres Templarios y Hospitalarios. Era la crema de los cruzados.  Habia artrebatado a los cristianos la supuesta VERA CRUZ, la verdadera cruz de Cristo, la más preciada reliquia de los cristianos, esa misma cruz que según la tradición había sido encontrada en Jerusalén por Helena, madre del Emperador Constantino el Grande, casi 900 años antes. Y  tomando en cuenta las crueles costumbres de la época en todas partes del mundo, el Saladin se portó con generosidad con los prisioneros, como un caballero de verdad, ofreciendo a varios de ellos la oportunidad de quedarse en libertad. Hubo casos que no pueden omitirse de señalar, para indicar la mentalidad del personaje y de la época, tan distinta de la de hoy, hipócritamente mas civilizada.


Saladin le concedió libertad al Gran Maestre de los Templarios a cambio de la fortaleza Templaria de Gaza: la mismísima Gaza de la cual tanto se habla hoy en día.
Saladin le propuso libertad al mismo Rey de Jerusalén, a cambio de la ciudad de fortificada de Ascalon ( donde había nacido Herodes el Grande).
 Saladin le dio permiso a un heroico caballero cristiano, cierto Bailan de Ibelin, para que entrara a Jerusalén  sitiada por las tropas musulmanas, para liberar a su esposa e hijos que se encontraban en la ciudad. Saladin le dio permiso a cambio de su palabra de honor que no se quedaría para combatir contra los musulmanes, sino que regresaría, con su esposa e hijos. Y así fue convenido. Pero una vez en Jerusalén, los ciudadanos de Jerusalén tanto le rogaron que se quedara para ayudarlos en las defensas, que el mismo Balan mandó, muy en estilo caballeresco, a un mensajero al Saladin pidiéndole que lo exonerara de su palabra de no pelear. Y el Saladin le exoneró, dándole permiso para pelear contra él. Cosas increibles, hoy en dia.
 Después el Saladin aumentó el cerco a Jerusalén, utilizó catapultas, una novedad para la época, arrojando otra arma secreta, el tremendo fuego griego, mezcla incendiaria a base de petróleo, azufre, resina, brea. En realidad la catapulta y el fuego griego eran armas usadas por los Romanos, pero eso habia sido mil años entes, y se habia perdido memoria de eso.

Entrados en Jerusalén, los musulmanes ni remotamente se portaron como los cristianos cien años antes! El Saladin trató de impedir cualquier desmán de sus tropas contra los vencidos.  Saladin decidió perdonar la vida a todos los habitantes de Jerusalén a cambio de cierto pago para cada uno. Entregó los lugares sagrados cristianos a los cristianos ortodoxos. Las demás iglesias las convirtió en Mezquitas.
Autorizó a Bailan de Ibelin para que pagara la compra de 10.000 pobres cristianos para  que no cayeron esclavos de los musulmanes y muchos otros pobres fueron rescatados por el hermano del Saladin como limosna a Allah, el Misericordioso,  en gracias por la la victoria concedida. Después, pensándolo mejor el Saladin le perdonó  también a todos los ancianos de Jerusalén.

Después de eso, entró en la Mezquita de la Roca en Jerusalén, y rezó a Allah  por un día entero  agradeciendole por la victoria!

Al oir que otra vez  la Santa Jerusalén  estaba  en manos de los Infieles Musulmanes, el papa Gregorio VIII, furibundo, convocó otra Cruzada que sería la tercera, en 1189 la de los Reyes con las principales cabezas coronadas de la Europa Cristiana, : Federico Barbirroja, Emperador del Sagrado Imperio Romano Germánico, que quiso ir  por tierra. El Rey de Francia Felipe Augusto, Ricardo Corazón de León Rey de Inglaterra, y Leopoldo de Austria quienes fueron por mar. Para gran suerte de Saladin, el enemigo más temido, el alemán, no fue tan organizado como los alemanes suelen ser, y al atravesar un río, en Anatolia, el Serenísimo Emperador Federico Barbirroja, murió ahogado como un cretino. Parece que había comido demasiado, le sobrevino un malestar y se ahogó. Los que vinieron por mar llegaron a tiempo para recuperar a los Infieles Musulmanes la ciudad fortaleza de San Juan de Acre.


Pero los buenos cristianos como “buenos" correligionarios y hermanitos en Cristo”, comenzaron a pelear entre ellos. Máxime por culpa del orgulloso ingles Ricardo Corazón de León que se consideraba y quizás era superior a todos los demás. Y tanto hizo que el Rey de Francia abandonó la cruzada porque Ricardo se había quedado autoritariamente con el mejor palacio de san Juan de Acre. Ricardo, de pésimo carácter, trataba al Rey de Francia como si fuera un empleado suyo y no su par. Y también Leopoldo de Austria abandonó la cruzada   porque el Gran Ricardo agarró el estandarte que Leopoldo había colocado en los muros de la ciudad y lo arrojó al piso. Litigios de adolescentes, se diría hoy en día, pero así se portaban ciertos reyes en la época.
El Saladin entonces emprendió una campaña diplomática para liberar a los presos musulmanes en las prisiones de los cristianos en San Juan de Acre. Pero cuando por fin se llegó casi a un acuerdo, Ricardo orgullosamente los mandó a ejecutar todos, sin mantener fe a la palabra, con la excusa que le estorbarían para la marcha que entendía hacer hacia Jerusalén. Y Ricardo el Corazón de León casi seguramente trató de ganar tiempo y engañar al Saladin con hacerle creer en la eventualidad de un matrimonio entre su hermana y el hermano del Saladin en signo de paz.
Pero al poco tiempo de estos eventos y rencillas, Ricardo oyó noticias de que las cosas no iban bien en su Reino ingles. Eran los tiempos del Hermano del Rey Juan sin Tierras, los tiempos de la leyenda de Robin Hood , así que decidió regresarse. Pero antes del regreso logró un pacto con el Saladin según el cual los cristianos podrían visitar en peregrinación los lugares sagrados del cristianismo en Tierra Santa y serían tratados bien.
En el camino de regreso quedó preso por el Duque de Austria y la mamá del Gran Ricardo, la dulce pero ahora viejita Leonor de Aquitania tuvo que pagar un gran rescate para poder ver a su hijito preferido sano y salvo.


Y ¿Saladin?
Cuando los cruzados regresaron a sus casas, en Europa,  se llevaron muchísimos cuentos, leyendas y relatos sobre el Saladin. La tradición europea recordó su caballerosidad y sabiduría y se le consideró un jefe honesto y fiel a su religión además de ser uno de los más generosos y hábiles generales del tiempo y que supo enfrentarse y vencer a unos jefes cristianos litigiosos y orgullosos.

 El Saladin visto por un artista Europeo del siglo XVI

Se murió en Damasco, el Gran Saladin. Muchos siglos despues , el Káiser Guillermo II de Alemania, gran admirador suyo,  regaló un bello sarcófago de mármol donde, sin embargo, no descansan los restos del Saladin. Y otra persona mucho más cercana en el tiempo al Saladin, el famoso poeta regañón Dante Alighieri, habla de la magnificencia ( munificencia) del Saladin después de la conquista de Jerusalén. Y en su poema inmortal, la Divina Comedia, coloca en el Limbo la sombra de Saladin, un poco apartado de los demás, pero allí puso el príncipe musulmán, al lado de las grandes figuras heroicas y moralmente ejemplares de Grecia antigua y de Roma imperial.

Obviamente ciertos ambientes de la Iglesia Católica lo presentaron como la encarnación del Infierno  e influenciaron hasta nuestros días, en los Teatros dei Pupi, de Sicilia, la  imagen de la marioneta satánica representada por El “Feroz Saladin", malo y feo, que siempre pierde en la lucha contra los “nobles” caballeros cristianos. No era cierto ni lo uno ni lo otro, sino todo lo contrario.   (sic )
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2 comentarios:

Anónimo dijo...

SALADINO.
Un soldado israeli cautivo durante más de 5 años en Gaza ha sido canjeado por 1.047 presos palerstinos.
Entre ellos hay convictos por haber volado autobuses repletos de pasajeros de cualquier condición y edad. Hasta aquí todo normal. Lo pavoroso es que el gobierno de la franja de Gaza les ha dispensado un recibimiento de héroes.
¿Son estos los hijos de Saladino?
Angel. (Y haber si no limitas el espacio para que escriban tus lectores)

Anónimo dijo...

Debo corregir la frase entreparéntesis,
(Y haber......) por
Y a ver si no limitas el espacio para que escriban tus lectores. A ver si después de haber escrito tanta pendejada la voy a escribir incorrectamente.
CREDERE OBBEDIRE e COMBATTERE.