11 may 2013

Respuesta a una amiga búlgara

                  RESPUESTA A UNA AMIGA BÚLGARA

                  Debo aclarar que ésta respuesta a la Amiga Búlgara  es respuesta a un comentario de ella que se publicó entre los comentarios del Post  RESPUESTA A UNA AMIGA ARGENTINA.

  ""   Querida señora de Bulgaria:
No te la tomes a mal, pero es una verdad reconocida en todo el planeta tierra que cuando cayó el famoso Muro de Berlín, con gran alegrías para muchos y gran decepción para otros tantos, anticipando simbólicamente  la caída de la  Unión Soviética, se descubrió que en los países que formaban Europa del Este, o Europa bajo influencia Soviética,  la situación económica de esos países era de sumo  atraso respecto a los pueblos hermanos de Europa occidental. Eso todo el mundo lo sabe. La diferencia en el PIL de cada país fue y es evidencia de esto. Las emigraciones casi masivas del Este al Oeste de Europa revelaban que, desde que mundo es mundo,  los pueblos emigran siempre buscando aéreas mejores.  En los países del Este, ya casi  sin fronteras, se ha ido observando  mucho atraso, repito, en varios aspectos; con la excepción de algunos éxitos, muy loables, como los de asistencia social; y otro,  de los pocos, era el deporte.
Pero, pero…no puedo no pensar en esto: la práctica de deporte en auge en los tiempos de Esparta y Atenas, pero olvidada en la edad media hasta el casi presente, fue revivida últimamente por  Mussolini,   y a su imitación poco después  por el Señor Hitler; y sucesivamente  por una serie de otras dictaduras. En ese siglo, el pasado, apareció también la Publicidad, la Propaganda,  los periódicos, radio, televisión que para el incauto tienen los mismos efectos  machacantes del cerebro humano. Se entendió que los ejercicios gímnicos exaltarían a los jóvenes transformándolos en su mayoría en propagandistas en buena fe de la dictadura: Italia y Alemania, la URSS y sus satélites, Cuba, etcétera, son ejemplos de eso.  Los éxitos en los Juegos Olímpicos  se transformaron en el  siglo pasado  en aprobación del sistema político. Recuerdo perfectamente los juegos de de Berlín  en 1936, con Hitler prima donna.
 La bandera de Olimpia no era tan pura como en los tiempos cuando al acercarse la fecha de las olimpiadas, los griegos interrumpían cualquier tipo de guerra. No tan puros esos juegos del 1936, con miles de banderas ondeando con la esvástica; pero al fin, algo tenían de pureza: la casi siempre un poco bobalicona buena fe de los jóvenes.
Que tú hayas tenido una época feliz en tu vida justamente en esos tiempos de la Hoz y el Martillo, desde la mitad del siglo pasado, es algo por lo cual te felicito y me complace, sinceramente.  Pero las estadísticas no hablan en tal sentido. Máxime en el sentido económico y político. Te digo esas cosas, amiga búlgara, no con ánimo polémico, dios me guarde.  A mi edad las polémicas estarían fuera de lugar. Sino que te hablo con cariño, diría,  para tratar de poner las cosas en su sitio, donde mi conciencia y mi experiencia me aconsejan que estén.  
                                                     ***
Pero, aun que estemos un poco fuera de tema, amiga búlgara, me atrevo  a  decirte algo aún que yo  me arriesga a ser tildado de  racista; o, peor, de Nietzscheano de la Teoría del Übermensch.   Pero te comentaré  sinceramente lo que con el tiempo he llegado a pensar, modificando, obviamente, lo que pensaba el respecto cuando todavía Juventud sonreía en mí.
Los hombres,  los varios grupos, las naciones, no son todos iguales. La igualdad no existe. Ni entre los animales. Y siempre habrá una rosa más bella que otra. La igualdad no ha existido nunca ni entre hermanos gemelos. No ha existido nunca. Si hay pueblos que se quedan atascados en la historia, por algo será.
No todos los africanos salimos de África hace cientos de miles de años, ¿verdad? Salieron los más curiosos, los más valientes, los más emprendedores. Y salieron para Europa, para Asia, para las Américas.  Porque Carlos V llego a Tenochtitlán y no fue Moctezuma a llegar a Madrid? ¿Porque llegaron los europeos al Catay y el gran Kublai Kan  no salió nunca de los confines de Asia? Siempre son los más valientes y más capaces los que llegan primero. Porque Europa colonizó a África y no fue al revés? Sabemos que en la naturaleza sobrevive el más fuerte.
Pero  también estoy convencido, amiga del Este,  que los más favorecidos por los dioses  deban ayudar a los menos favorecidos. Pero eso es otra cosa: es una necesidad  de convivencia y conveniencia  y  un imperativo ético. Pero no es ley de naturaleza: la ley de naturaleza es que sucumba el débil.
Qué hacer? Se preguntaba Lenin en su época.
Pertenecer a los dominantes y no a los dominados, por lo pronto. Es la respuesta más sencilla. Y no la más ética.
Porque llegar a una sociedad, animal-animal  o animal-humana, donde no exista  el deseo del dominio lo veo muy difícil e hipotético. Habría que cambiar la naturaleza humana.
¿Quién lo haría, ahora,  que estamos investigando el Universo buscando la partícula divina, y el Bosón de Higgs,  negando a Dios? ""

10 may 2013

Respuesta a una amiga agentina


Cara amica argentina, es obvio que te ha molestado algo en mi charlita sobre Papa Bergoglio.
Querida,  si me permite trataré de explicar mejor a ti y a mí lo que creía se entendería  en mi charla auditiva.
Considera que tengo 85 años, soy europeo, italiano de nacimiento, educación y tradición,  por lo menos hasta mis 26 años cuando “volé “al trópico de Venezuela.
 Todas las personas sobreviviente de mi edad  y nacidas en Europa y que vivieron allá en los años del conflicto y poco después,   han tenido  sus  experiencias especiales, más o menos intensas según los casos: del hambre sencilla que nos ponía flacos a todos, hasta las peores atrocidades.  Esa guerra  alcanzó a casi todo el mundo, pero el baricentro fue la vieja Europa.  Dicho por inciso, por los inevitables cursos y recursos de la historia,   algunos países   tuvieron cierto tipo de auge económico-político  justamente cuando Europa estaba languideciendo, o quizás también por eso: países de latino América, de África y de Asia.
Los que vivían fuera  de Europa y los que leyeron después los advenimientos como hechos históricos, habrán  podido  imaginar según sus capacidades;   pero nunca, nunca, se sabrá lo que son las atrocidades de una guerra si no se sufren en carne propia.
 Para hacer un poco de historia y tratar de considerar los advenimientos con un poco mas de visión de lo contingente, permítame que te diga:   Yo sé muy bien que después de la inicial “antipatía” para con los ingleses en la América del norte y para con la  corona de España y Portugal en la América del sur, después de la así dicha independencia, con Próceres, banderas, patriotismo y luchas internas , poco a poco se vino formando una dependencia de los latinos para con los wasp ( White Anglosaxon Protestant) de USA. Dependencia que ha producido fricciones, envidias, antipatías.  El amo siempre tiene  cierta arrogancia. En  cierta manera te diría que el pobre hombre, el miserable, necesitado y explotado, necesita un personaje   (de verdad o inventado ) para descargar su rabia. 
Y los latinos han tenido el personaje malo, explotador, arrogante,  a la vuelta de la esquina. El gigante del norte les pisaba sus pobres callos con sabañones.  Y algo de la antigua antipatía ha quedado en los corazones de los latinos y también algo de la antigua simpatía para el país del socialismo, donde casi todo parecía paradisÍaco.  
Y ¿en Europa?
 ¿Qué crees tú que haya pasado en Europa?
El amo, de Europa, el que daba terror y se perfilaba siempre más peligroso, era el Soviético, era Stalin.  Recordarás muy bien la guerra fría. Los años tremendo con Kennedy, Cuba, los misiles…
¿Que era América para nosotros los Europeos? Si, estaba claro, que ellos deseaban el control casi total de Europa… pero también se sabía que el control total sobre Europa del Este lo ejercía  ya la Unión Soviética, y con puño de hierro.  Recordaras los Gulags. Hubo diferencia entre el Plan Marshall y el Pacto de Varsovia, querida.
 En fin, escogimos lo que considerábamos el menos peligroso…y   el más alejado. Rusia estaba pegada a nosotros.  América estaba al lado de allá del océano. Yo, querida amiga, en  mis 19 años estuve en el medio de las tropas soviéticas en Viena  en el `47, al tiempo de la división de la bellísima ciudad Imperial en cuatro partes. Te aseguro que tropas extranjeras son siempre tropas extranjeras; pero, por favor, los Franceses los Ingleses y máxime los Norteamericanos eran grandes amigotes comparados con las caras mongólicas y esfíngeas de las tropas-hordas  del soviet que olían a cebú a kilómetros. Y yo, en aquella época con  una romántica simpatía para el socialismo,   debo confesar que al salir  de la zona soviética, me sentí  tranquilizado, aun sin quererlo reconocer.
Era obvio que a una dictadura bolchevique de un país asiático, peligrosamente cerca, se prefería la dictadura de un país capitalista, a 10.000 kilómetros,  que nos daba aire acondicionado y películas en color.
El enemigo de Uds.,  entonces, los de América latina era USA y el nuestro era la URSS.  Así de sencillo. Siempre se idealiza el que está más lejos, que se conoce menos y pensamos sea mejor de lo que es.

·                   Y vinieron las dictaduras apoyadas por el amo correspondiente.  En América Latina,  por supuesto, pero también en la Europa del este. ¿Lo recuerdas tu?
Hungría? la Primavera de Praga? 
Así que por los juegos de simpatías y antipatías,  y por supuesta conveniencia, los europeos esperábamos ayuda de los americanos… y Uds. la esperaban de los  soviéticos.
¿Que hizo Norteamérica para defender sus intereses? Destrozó la oposición en latino América. Y la URSS  para defender los suyos  destrozó la oposición en Europa del Este.
Y murieron muchos jóvenes latinos y murieron muchos jóvenes europeos.  Y murieron casi todos de buena fe, como mueren los jóvenes, sonriendo a sus ideales. Y las madres, quizás las verdaderas víctimas del odio humano, lloraban sus pérdidas.
¿De quién era, de quien es la culpa?
 Eh querida, es tan difícil decirlo…aun después de años.
 Educación educación y educación. Eso es lo que todos necesitamos.
 La forma de gobierno casi no importa. En el norte de Europa hay monarquía y funcionan muy bien,¿ verdad?  Y en tantas partes hay democracias (aparentes)  que  funcionan peor que una satrapía oriental.
La forma de gobierno no cuenta. Cuenta la gente, el pueblo, la educación que tenga cada uno de nosotros  educación, sentido social  y cultura-
Lo demás es solamente gritería.  Como en Venezuela  en estos días, y también como en Italia, desgraciadamente.
Griterías.

6 may 2013

L.- Personajes.- 30/54 AMBROSIO DE MILAM


(  339-397 )                        Santo Ambrosio de Milan

Aurelio Ambrosio había nacido en Tréveris, Alemania,  retoño  de dos importantes familias patricias romanas. De jovencito lo mandaron a estudiar desde la nativa Alemania a Roma, así como hoy en día las familias “bien” mandan a refinar  sus chicos a Londres, a Paris o a USA. Una vez graduado en Administración, el joven patricio fue nombrado  alto funcionario del Imperio Romano de Occidente: en Sirmio, en  Pannonia, o sea al este de Italia, entre Hungría y Serbia actuales.  A los pocos años lo transfirieron a Milán. Y en Milán, capital provisional del Imperio de Occidente en aquellos tiempos, este  romano se transformó en una de las personas más importantes de la Iglesia Cristiana de todos los tiempos.  Algo del ambiente de su primera adolescencia, en la  germánica Tréveris, debe de haber asimilado, ya que en los  años    futuros    su    manera    de  actuar   manifestará  ciertascaracterísticas típicas del germánico, pero   aunadas a las del     latino: las dos fuertes razas de cuya mezcla nacerá la dominante  Europa de los siglos venideros.


En Milán, como Gobernador Romano para la Galia Cisalpina--Italia septentrional actuó muy bien, con orden y justicia. A la muerte del Obispo  Ausencio , de rito arriano, el pueblo de Milán lo aclamó   como obispo de Milán, sin que fuera sacerdote, sin que fuera siquiera bautizado. Tenía  33 años.


Y aquí comenzó su fulgurante carrera que duró 25 años.


En solamente una semana fue bautizado y consagrado Obispo. No tenemos noticias de cómo en su fuero íntimo  fuera de verdad Ambrosio antes de ésta semana álgida: deberíamos  pensar que aun que no bautizado católico, tuviera por lo menos simpatías para la nueva religión emergente. Sea como fueran sus creencias  frente al cristianismo, desde entonces el patricio romano,  por convicción o por sentido del deber para con sus “electores”, se transformó en representante válido de la nueva religión,  asumiendo su papel a ultranza, defendiéndola e imponiéndola a como diera lugar. Sin duda fue hombre de grandísima personalidad; sobre él se han comentado un sin fin de  eventos, acciones, actitudes y hasta milagros; que hayan sido ciertos o  inventados o agigantados o adulterados, no se sabe.   Pero  no hay duda que fue un artífice del predominio de la Iglesia emergente  sobre el Estado Romano ya en decadencia. Con Constantino en el 313, se  había ya concedido libertad  de culto a todas las religiones: y con eso los Romanos demostraron una amplitud de visiones y mentalidad abierta  de la que todavía carecen  hoy en día muchas naciones supuestamente civilizadas.


Pero en pocas décadas  el Cristianismo dejo de ser una de las tantas  religiones aceptadas por los romanos y se transformó para los siglos siguientes en autocrática religión oriental. Desde el 380, el Cristianismo surgió como Religión Oficial del Estado Romano  con el Edicto del español Emperador Teodosio, muy influenciado por el filo alemán Ambrosio; solamente un año después se prohibió el arrianismo. Y diez años más tarde, siempre por influencia de Ambrosio, los cultos paganos fueron definitivamente prohibidos.  ¡Prohibidos!  Kapùtt. Se terminó la “democracia” y la tolerancia “para el otro” y se comenzó a actuar con la intransigencia siempre fanática de la mayoría de las religiones, máxime  en sus comienzos.
Por influencia de Ambrosio, el Emperador Graciano tuvo que prohibir las ceremonias religiosas paganas en la propia Roma y  mandó a que retiraran del Senado Romano la Estatua de la Victoria, la que había colocado Augusto, el Grande Emperador; y la retiraron a pesar de las protestas de los Senadores Romanos,  paganos en su mayoría.


Estaba en buena fe, el obispo Ambrosio,  descendientes de patricios romanos? Por un lado tuvo actitudes muy loables de indiscutible  caridad  como fue lo de privarse de todos sus bienes en beneficio de los pobres; pobres, si, pero que fueran cristianos. Así como trató siempre de dar la mayor asistencia a los necesitados; necesitados, si, pero siempre que fueran cristianos.  Y  peleaba, lancia in resta, a defensa de lo que era su convicción o lo que consideraba  su deber.  Y en eso se revelaba  alemán: obedecer al Jefe, a la consigna. Pero el aspecto latino, en Ambrosio, también se descubría en actitudes maquiavélicas, de astucias, hasta de mentirillas y de invenciones de milagros con fines de conversión.   Una vez predicó que seria mejor que el Emperador Graciano  no se considerara tanto “un gran Emperador” porque las victorias de las tropas romanas se debían, al fin y al cabo, mas a la voluntad de Dio que al ejercito; y que  por lo tanto sea los soldados como  los emperadores debían de rezar a Dios  y seguir las enseñanzas de la Santa Iglesia: o sea, del mismo Ambrosio. Pero  en otra ocasión no dudó en declarar con mas pragmatismo y tono de regaño  que una cierta derrota del mismo Emperador Graciano se debía a sus fallas y la poca preparación de sus tropas y no debía achacarla hipócritamente a la voluntad de Dios.  En otra ocasión mas, anterior, demostró su arrogante voluntad a propósito de la destrucción de una Sinagoga en Asia por manos de cristianos enardecidos y de su obispo fanático: hay que hacer notar que en la época del evento era     vigente todavía el Edicto de Constantino sobre la plena libertad de culto para todas las religiones; por lo tanto las practicas judías eran plenamente legales. El incendio de la Sinagoga era un acto ilegal: el Emperador Teodosio   ordenó entonces con justo criterio legalista  que  el obispo local, a costa de la Iglesia cristiana,  reconstruyera el Templo destruido. Eso era lo que se debía de hacer  aplicando  las leyes en vigor. Pero, ¿que sucede? Que Ambrosio, furibundo, levantó el grito al cielo y gritó::
 …el lugar que hospeda la incredulidad judaica será reconstruido con el patrimonio que los cristianos tienen por protección de Cristo?... quemar las sinagogas no era ciertamente un crimen sino un acto glorioso…para que no haya ningún sitio donde Cristo sea negado…


En otra ocasión, mas tarde, trató, confabuló y consiguió que el Emperador no recibiera a Símmaco, Aurelio Símmaco, antiguo amigo y familiar del mismo   Ambrosio y que inclusive le había hecho favores. No recibir a Símmaco, del Senado Romano, fue una terrible ofensa.


Otra de sus acciones maquiavélicas fue cuando pidió al Emperador Graciano que convocara un Concilio en Aquilea (cerca de Venecia) para escuchar y condenar dos obispos “heréticos”. Graciano quería un Concilio relativamente numeroso, para tener más opiniones. Pero Ambrosio insistió y obtuvo que los invitados fueran pocos obispos y los de segura fe  católica romana o sea de la fe de Ambrosio. Y tuvo el descaro de insinuar al Emperador que para constatar la verdad no eran necesarios tantos obispos y que no valía la pena incomodar a demasiados viejos sacerdotes con un viaje tan largo, costoso y ímprobo  desde Oriente.


Con el tiempo comenzaron a difundirse leyendas, cuentos, relatos, que florecieron  inclusive siglos después de su muerte.


Se decía, por ejemplo, que siendo niño, todavía en la cuna, un enjambre de abejas se acercó a su boca,   y depositaron su miel en los labios del bebé: clara simbología, para las interpretadores de eventos mágicos, de que el niño seria un formidable orador, o embaucador, según el caso; y que las palabras saldrían como miel  de su boca. Y casi mil años después, en una célebre batalla en Parabiago, el Santo, apareció de repente a caballo  vestido de guerrero espada en la mano, permitiendo la victoria al noble  Luchino Visconti y su sobrino Azzone. Los piadosos milaneses, agradecidos, edificaron  una iglesia en memoria del milagro y más tarde, en  una puerta de bronce del  famosísimo  Domo de Milán hasta pusieron un altorrelieve recordatorio del evento. 


En los  oficios religiosos  inventó  el Rito Ambrosiano  introduciendo también  como gran novedad unos cantos litúrgicos  estilo oriental que ya no son tan novedad pero han resistido hasta nuestros días.


Acérrimo enemigo de la “herejía “ariana, en auge en la Corte Imperial de Milán recurrió sin subterfugios a golpes de manos para despojar  a esa secta de sus  iglesias de Milán, para concederlas  al rito  católico tradicional.  


Siempre de esos años fue el cambio del día festivo: antes se llamaba Dies Soli, el Día del Sol, y en la Pagana Roma, Caput Mundi  se entonaba el Himno al Sol, que todavía emociona las fibras de ciertos   italianos de hoy en día.  Y se llamó  Día Domingo, Día del Dominus, del Padrón, de Dios, en fin; y Ambrosio ordenó que en ese día todos fueran a Misa. 


También se cuenta que paseando por Milán, encontró a un herrero que no lograba doblar   un hierro para la mordaza de un caballo: Ambrosio, tuvo un raptus, y reconoció  en el clavo uno de los Santos Clavos de la Cruz de Cristo. Como hizo para reconocerlo, no se sabe, pero todavía hoy en día este clavo está colgando, bien en  alto, encima del altar mayor del Domo de Milán.


En otra oportunidad, durante un viaje de Propaganda Fide,  quiso el destino, o quizás San Valentino, que un magnifico ejemplar de Valkiria, Reina de los Marcomanos, una tribu Germánica, conociera a Ambrosio. Y quedó tan prendada de la elocuencia del vigoroso vástago romano que se sometió a él. En que sentido se sometió? Esos detalles no interesan. Lo que se sabe es que ella y su pueblo se convirtieron ipso facto, al Cristianismo.


Y a propósito de algunos cambios en la liturgia católica  hay que recordar que la “confesión de los Pecados” en los primeros siglos era un evento social  y se hacia  en común, frente a toda la comunidad cristiana presente. Pero un buen día a una mujer se le ocurrió confesar su pecado de adulterio cometido la noche  anterior justamente con el sacerdote confesor.  No sabemos la reacción del marido cornudo ni la del sacerdote galante: sabemos que desde entonces se  prohibió la confesión pública. 


27 abr 2013

L.-Personajes.- 29/ 54 JULIANO EL APOSTATA


                           JULIANO apóstata
                                  (332-363)      

A mitad del cuarto siglo d.d.C.  el paganísimo, o sea la antigua ”heroica” religión del siglo de oro de  Grecia   y de  su versión en la Roma republicana y despuès imperial, estaba al punto de  terminar su ciclo. Ya con Constantino se habían prohibido las persecuciones contra  la nueva religión emergente, y a los cristianos se le concedieron paridad de derechos. El cristianismo estaba dando pasos agigantados quizás también por ese nuevo toque de espiritualidad   oriental al cual  aspiraban, en una forma aun  vaga de monoteísmo, casi todos los pueblos del mediterráneo.
Pero hubo una tentativa, un conato de resplandor tardío del viejo paganismo heróico, aun que en versión neoplatónica. Fue el último canto del cisne, con Juliano; y después se inició la opacidad de la  edad media y en toda Europa se  expandió  una nube de miedo y supersticiones. No fue debido al sobreponerse del cristianismo en sí, sino a varios factores como las invasiones barbáricas, la inseguridad por la caída de las reglas y leyes del imperio romano. Y la opresiva  interpretación de la vida presentada por los sacerdotes,  casi siempre forjadores de opiniones, creencias, supersticiones en el  mundillo de los ignorantes. Sí, porque  en la originaria visión de Jesús de Nazaret, existía el amor, la comprensión, la dulzura, nunca le pidió Jesús a nadie que se autocastrara, al contrario, el creced y multiplicaos es un incentivo en sentido contrario. Jesús no era misógino, no despreciaba a las mujeres, prueba  es que mujeres fueron las que lo acompañaron en sus momentos finales, y mujer fue la que lo “revivió”  con la resurrección.
 Le religión del Cristo era bondad, como bondad la visión de Santo Francisco.
 Las variantes horrendas de terror religioso no vinieron de Jesús. 

  Una Nueva Luz  de cultura  reaparecerá después de siglos, traída por unos imprevistos  y  fanáticos beduinos del desierto que con el tiempo se asentaron en Al Andaluz y dieron nacimiento a la cultura mozárabe;  tolerante y  esplendida cultura proveniente  de Grecia y de Persia,  que con el tiempo revitalizó aquella mezcla de vigorosos pueblos europeos, máxime mediterráneos, que supieron producir el esplendor del Renacimiento.

Juliano, dicho  erróneamente el Apóstata,  era hijo de un medio hermano  de Constantino el Grande. Cuando niño vio con horror como un  golpe militar promovido por su primo y Emperador, Constancio II, cristiano, había eliminado a toda su familia.  Ese evento,  traumático para un niño,   lo llevó a desconfiar desde entonces y para siempre  de los cristianos y del cristianismo.  A la masacre sobrevivieron solamente él y su hermanastro Galo,   fueron llevados a un lugar bellísimo y  apartado, un exilio dorado, donde recibieron ambos una buena educación cristiana y hasta parece que fueron ordenados sacerdotes.
Ahora bien, cuando, pasado un tiempo, el  hermanastro Galo fue nombrado Cesar, o sea segundo del Emperador, nuestro Juliano tuvo más libertad de movimientos y frecuentó la Escuela Filosófica de Atenas donde se introdujo al neoplatonismo, con ciertas liturgias y místicas de moda en aquellos tiempos entre los paganos de clase altas. Desde entonces se dio la “apostasía “de Juliano, pero manteniéndola in pectore, o sea oculta.  Pero el buen Emperador cristiano Constancio  al año de haber nombrado a Galo, lo pensó mejor, lo mandó a ejecutar y en su lugar nombró Cesar - o sea  como  vice emperador - al joven Juliano, dándole  además en esposa nada menos que su hermanita Helena.  Todo quedó en familia, por cierto, sea las ejecuciones como el matrimonio. El joven Juliano se manifestó  no solamente como  un hombre amante de las letras, la filosofía, la cultura griega y de su joven esposa Helena, sino que en poco tiempo  reveló  además una muy buena capacidad militar.  Luchó con éxito contra  pueblos Germánicos y Francos. Ganó en Poitiers, en la región de Champagne y seguramente se  reanimó con el  burbujeante  vino local que por primera vez  se asomó a la historia. Reconquistó la Colonia Agripina, la actual Colonia, la misma ciudad de la famosa Catedral que, en la Ultima Carnicería, en la última guerra entre pueblos civilizados, quedará iluminada durante los bombardeos  de los americanos al fin de ser preservada por los píos aviadores enemigos y sus “fortalezas voladoras“; y en realidad los píos aviadores  la preservaron: descargaron sus bombas sobre la población inerme de Colonia, mas no en la Catedral.
Regresamos a Juliano. Pasó el invierno en Borgoña. Era un hombre afortunado, nuestro Juliano y parece que también el  vino de Borgoña le gustó al punto que consideró prudente una pausa en las batallas para degustar las botellas. Y con esas  animó también a la tropa que, aun que  exigua, supo resistir al asedio de un fuerte  contingente de Alamanes: donde se confirmó para la historia que  el vino tiene  más jerarquía que la cerveza, antiguo beberaje de origen alemán. Juliano resistió a los sitiadores y  además los venció.   A esto siguió otra batalla  en Argentoratum, Estrasburgo, Alsacia. Fue su mayor victoria que seguramente celebró con otro  magnifico vino, esta vez del  Reno. Poco después Juliano derrotó también a los belgas Chamavos a pesar de que los belgas nunca tuvieron vinos que  valiera la pena para el brindis del victorioso. Pero  esa serie de victorias fue celebrada  con cierta envidia por el  Emperador  que veía ascender demasiado la estrella de su sobrinito impertinente cuyo ascendente iba aumentando hasta la adoración entre tropas y civiles.  Así que un buen día el tío envidioso quiso reducir el poder del sobrino reclamándole una  tercera parte de sus tropas con la excusa de la guerra contra Persia. Pero las tropas del sobrinito no querían ir a tierras sin vino de Borgoña ni de Alsacia y aclamó Emperador a Juliano. ¿Fu auto-proclamación?   El tío-Emperador parece que haya incitado  entonces a Francos y Alamanes para otra  revuelta contra Juliano, según dicen las malas lenguas. Juliano, el flamante aclamado  Emperador Augusto los venció fácilmente, aumentando su fama de guerrero. Pero el viejo tío-emperador, decididamente rabioso  y quizás con razón,  seguía  no aceptando ese  golpe de la auto-proclamación del sobrinito. Juliano entonces, fuerte también del apoyo de la aristocracia Romana, en gran mayoría  todavía pagana,  emprendió la marcha contra   el  Augusto   tío.  Pero, por voluntad del Dios Cristiano o de los Dioses del Olimpo, el viejo Emperador de repente se murió e ipso facto circuló la voz, verdadera o falsa, que en su lecho de muerte el viejo Emperador había nombrado a Juliano su sucesor legitimo en el trono. La fórmula habría sido:      Victor ac triumphator perpetuus semper augustus.  
El nuevo Emperador, ahora  de ambas partes del Imperio, Roma y Constantinopla, humildemente aceptó la investidura, honrando así la voluntad de su tío y logrando la aceptación de todas las provincias de Oriente como de Occidente.
Naturalmente por gracia  de los dioses paganos,  hebreos y cristianos. Tambien en aquella època se aceptaban los "votos",vienieran de donde vinieran.

Pero Juliano agradeció solamente a los paganos,  solemnemente, dando por fin pública  muestra de su vieja  y verdadera fe, la pagana.   Poco más tarde se rodeó de los intelectuales paganos mas conocidos del mundo helenístico. Quiso  nombrar una comisión de Depuración, para verificar las supuestas malversaciones de la “administración cristiana anterior” y finalmente se optó por una amnistía por obediencia debida. 
Quería revivir en toda su magnificencia el esplendor de la cultura griego romana. No lo consiguió, naturalmente.  Los tiempos eran diferentes, estaba en auge un neoplatonismo que no era ni cristiano ni pagano. Constantino en el  313  había dado  libertad de culto para todo el Imperio y para cualquier religión. En la práctica eso se había ido transformando en poder siempre más fuerte para la nueva religión y sus clerigos  y los paganos eran perseguidos y algunos templos destruidos por las fanaticadas de los neófitas cristianos. Juliano, ferviente helenista y quizás convencido de su reencarnación como Alejandro de Macedonia, no quiso aceptar eso; y realmente quería una verdadera tolerancia hacia todas las religiones, según el concepto más moderno y ya promulgado por  Constantino. Eso no se logró. Trató la reconstrucción de algunos templos paganos destruidos y  aceptó de la nueva religión ciertos sistemas de organización del clero. Ordenó que regresaran viejos obispos cristianos condenados por  herejías  u otros pecados similares;  pero la Iglesia cristiana supo oponerse  con tenacidad a lo que consideró una astuta tentativa de asimilación pacifica. Esto amargó tanto al pobre restaurador del pasado heroico y tolerante de Roma y Atenas, que poco a poco  fue perdiendo sus primigenias actitudes liberales para transformarse paulatinamente en intolerante. Intolerante y rabioso.  Y comenzaron hasta los temores del regreso a las persecuciones contra los cristianos. Queriendo mantener o aparentar mantener su concepto de fortalecimiento de todas las religiones,  Juliano hasta decidió reconstruir en Jerusalén el tan llorado Templo Judío  de Salomón, destruido por los romanos.    Imaginarse los  intolerantes cristianos... Propagaron rumores de acontecimientos tenebrosos, quizás en realidad fue “solamente” un ligero terremoto durante la reparación del viejo Templo, pero naturalmente los cristianos atribuyeron eso a la voluntad Divina;  los obreros se fugaron presos del terror y el proyecto se cayó.
 Pero seguía  aumentando un  malestar entre los militares y entre las poblaciones civiles. Recordamos que en Oriente más del 50 % de la población era  ya cristiana. Juliano se ponía siempre más  intolerante y  comenzó a sentirse siempre más solo. Quizás por eso trató de  escaparse de sí mismo y quiso atacar a los Sasánidas.  Los  atacó, pero en un episodio insignificante de una batalla,  quedó  traspasado por la espalda con una jabalina de un soldado cualquiera.

 Sobre esa muerte hubo varias versiones: hay quien dijo que la jabalina no era de un soldado persa sino de un soldado cristiano de su ejército y esto puede ser cierto. Lo que sí seria melodramático, si fuera cierto, es que se dijo también que el Emperador, traspasado por la jabalina, logró arrancársela de la espalda; y levantándola  con rabia hacia el Cielo haya gritado sus últimas palabras:  ¡ Vicisti, Galilae ! ( Me venciste, Galileo ). Y así murió, muy joven a los 32 años y con solo 2 años de reinado.

Y Jupiter-Zeus y todos los dioses del Olimpo fueron definitivamente destronados.

Del Imperio, de Roma y del Mundo.

Pero quedaron  en las visiones de poetas y artistas.



                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                         







17 abr 2013

L.- Personajes.- 28/ 54 CURIOSIDADES Y ESPINILLAS


                      CURIOSIDADES
      Y ALGUNAS ESPINITAS AQUÍ, ALLÀ Y ACULLÁ.

1) Cartas de San Pablo. Los documentos cristianos más antiguos que tenemos son las cartas de San Pablo. No todas las cartas atribuidas a San Pablo son autenticas: son aceptadas solamente  Gálatas, 1 de Tesalonicenses, 1 y 2 de Corintios, Romanos, Flemón y Filipenses.  Fueron escritas cincuenta años después de Cristo (mientras que los Evangelios fueron escritos a partir de  70 años después  de Cristo). Y  leyendo esas cartas paulinas uno se da cuenta que el Apóstol  Pablo nunca ni habló del nacimiento virginal de Jesús ni nunca mencionó algún milagro ni tampoco habló de la muerte de Jesús asociándola con el juicio de Poncio Pilatos.  ERGO  debería suponerse que esos hechos biográficos de Jesús debieron de conocerse posteriormente.
2) Los Evangelios: Los cuatro Evangelios, de Marco, Mateo, Luca y Juan, fueron escrito del 70 al 120, o sea después de la destrucción  del templo y de Jerusalén en el año 70 por Tito.  A ver:
         a)El Evangelio de Marco, el primero, probablemente no fue escrito  en Jerusalén, sino en Siria y, según los expertos, fue escrito fue para animar a los romanos cristianos, sujetos a la persecución de Nerón. En este evangelio no se menciona en absoluto a José sino que se habla de  Jesús solamente como hijo de María, nada mas. Y en la sociedad hebraica el nombre del padre era importantísimo, así que si se mencionaba solamente el nombre de la madre, eso indicaba que se trataba de hijo fuera del matrimonio o ilegitimo.  Tampoco  hay  detalles sobre el nacimiento: ni el nacimiento virginal, ni los reyes magos. ERGO, se debería suponer que esos “mitos” no estaban  todavía.   en la doctrina cristiana.-
          b)El Evangelio de Mateo fue el segundo. Sus intenciones son claramente de mostrar a los judíos que Jesús es el Mesías prometido.  Cuando escribió su evangelio, Marco tenia a disposición una versión griega del antiguo testamento, la Septuaginta.  Y en esta versión griega una palabra de Isaías  había sido mal traducida, creando confusión entre “joven “y “virgen”. Así que  Marco no escribió, como debería haber hecho, que María era una mujer joven, sino que escribió que María era una mujer virgen cuando concibió a Jesús. 
c)El Evangelio de Luca  Otras cosas: en el Evangelio de Mateo  las genealogías de su evangelio contradicen en parte las del Viejo Testamento.  Y también se notan contradicciones entre los evangelistas: Según Mateo, Jesús es descendiente de David por parte de su hijo Salomón.  Pero según Lucas Jesús es descendiente del Rey David, pero no de su hijo Salomón sino de su hijo Natán. Y después, siempre según Mateo el abuelo paterno de Jesús (o sea al Padre de José) es Jacob, mientras según Lucas el abuelo paterno es Helí. Mateo en su evangelio trata de convertir judíos; pero se nota  que Lucas trata de convertir gentiles, por lo tanto escribe para  romanos así que la historia de Roma la presenta  en manera más aceptable: por ejemplo, en Marco los soldados romanos azotan a Jesús, pero en Lucas los soldados  que azotan son del Rey Herodes.  Y Lucas insiste en el Reino  de Jesús   que no es de este mundo, en  evidente esfuerzo para  no contradecir el Imperio Romano.
d) Evangelio de Juan: Es el último de los cuatro evangelios.  Fue escrito en el segundo siglo después de Cristo y en este evangelio  Jesús ya aparece completamente separado de los judíos.  Habían pasado dos siglos y el cristianísimo estaba al punto de dejar de ser una secta judía, para transformarse en una religión más amplia, fuera de Palestina, proyectada a conquistar a Roma y al mundo.

 

7 abr 2013

L.- Personajes.- 27/54 JUAN CRISOSTOMO


                                JUAN CRISOSTOMO

 

                                         (Siglo IV)

 

Poco tiempo había transcurrido desde el Edicto de Constantino  del 313 que había comenzado a revertir las posiciones entre perseguidos y perseguidores, cuando apareció Juan Crisóstomo. De lengua griega, ortodoxo, llegó a ser patriarca de Constantinopla y  uno de los Doctores más importantes de la Iglesia de Oriente. Denunció siempre, con valor y pasión, los abusos del Emperador de Oriente, de la Corte  y la corrupción  del alto clero.  Con eso  demostraba obviamente que los cristianos habían dejado ya de ser ya los pobres perseguidos   y  se habían transformados en señores opulentos. Por lo menos los del alta jerarquía. Pero Crisóstomo era un hombre honesto, sinceramente religioso.  A un cierto momento, quizás medio asqueado de lo que veía,  quise convertirse en ermitaño.  Pero, admirador de  un monasticismo activo y utilitario,  se pronunció siempre contra los peligros de una contemplación ociosa. Sin embargo con el tiempo su debilitado cuerpo no podía resistir tantas privaciones, así que regresó a la enseñanza y a comer un poco más.  Las malas lenguas dijeron que para eso había sido nominado Obispo: para comer bien. Pero Crisóstomo, obispo o no,   siempre mostró preocupación para las necesidades espirituales y materiales de los mas pobres. Estupendo predicador daba charlas sobre temas de contenidos sociales, contra los abusos de los poderosos y contra los abusos de la propiedad privada. Era una especie de socialista como lo eran en realidad los primeros cristianos, como lo había sido Jeus de Nazareth y como lo será casi solamente San Francisco.

Bueno. El Emperador Arcadio lo nombró Patriarca de Constantinopla.    No se corrompió con el poder, nuestro Crisóstomo, sino todo lo contrario: le desagradaban los privilegios que le habían sido conferidos por su condición de Patriarca. Durante su mandato no ofreció recepciones suntuosas y siempre criticó el alto clero por su poco evangélico nivel de vida.  No viajaba en Patriarca Móvil sino a pié o a lomo de animal.

Sus esfuerzos por reformar la Iglesia de Constantinopla chocaron con la oposición del clero alto y corrupto, obviamente y de los poderosos. Entre sus enemigos estaba nada menos que el Patriarca de Alejandría, el envidioso Teófilo y Eudoxia, la Emperatriz, esposa de Arcadio, que Crisóstomo fustigaba por su elegancias extravagantes en el vestirse y quizás en el desvestirse.  Portae Inferi praebalerunt en este caso y  lograron su deposición como Patriarca de Constantinopla. Pero al poco tiempo fue restituido a sus cargos por el mismo Emperador Arcadio, en uno de los poco actos de coraje del débil Emperador.

 Otra vez fue destituido cuando denunció públicamente la construcción de una estatua de plata de la Emperatriz Eudoxia nada menos que frente a la Catedral. Lo “casi” exilaron  en la lejana Armenia.    Interviene el Papa de Roma, Inocencio, con protestas y protestas, pero sin éxito; más bien  sus poderosos enemigos,  para tener mayor seguridad de deshacerse del incomodo Patriarca, quisieron alejarlo mas  mandándolo a podrirse en una región remota del Cáucaso. Nunca llegó porque se murió en el camino.

 

 

27 mar 2013

L.- Personakes.- 26/54 CONSTANTINO EL GRANDE


             CONSTANTINO I

                                          IV siglo

 


 Constantino el Grande nació en  la actual Serbia, en una ciudad de nombre mitológico muy romántico: Naissus, ciudad de las Ninfas, donde según la leyenda creció el joven Dios Dionisio, el Baco Latino, el dios del vino.
Era hijo de Constancio Cloro y de Helena, la que será Santa Helena venerada por Católicos y Ortodoxos y que fue la que recuperó la “ verdadera” Cruz de Cristo,  enterrada en Jerusalén, en las fundaciones de un templo pagano dedicado a la diosa Afrodita; templo pagano que la cristiana Helena quiso destruir totalmente rabiosamente pero con piedad cristiana. Constantino fue Emperador durante casi 40 años, de papá pagano y madre cristiana, captó la importancia de una  alianza entre el Estado Romano y la nueva Religión Cristiana que se estaba difundiendo rápidamente.-



En el 313 viene el famoso Edicto de Constantino y Licinio que dio legalidad a la nueva religión cristiana; no más persecuciones. Pero evidentemente las teorías cristianas del amor no hicieron merma en el espíritu primitivo de este personaje.
 No mas persecuciones a los Cristianos, es cierto,  pero Constantino las dirigió  a su propia familia. Ordenó la muerte de su hijo  Crispo, el primogénito, que había tenido con su primera esposa. Después mandó a matar el sobrino Liciniano, hijo de su hermana. Más tarde  mató a Fausta, su segunda esposa.  No fue una ejecución rápida y sencilla: la pobre Fausta fue ahogada pero en agua hirviendo y en su propio  baño.
 ¿Porque esas ejecuciones? Se dijo que Crispo había sido eliminado porque  tenía relación incestuosa con ella, o sea con la esposa de su padre.  Y podría ser. Se dijo también  que Fausta  había denunciado  al hijastro por atentar a su virtud, pero en realidad con la intención de mandarlo a eliminar para dar espacio a sus hijos, y también podría ser; y se dijo que cuando  el emperador  reconoció la inocencia del hijo, ya ejecutado, ejecutó a la supuesta culpable.
La Iglesia de Roma de aquellos tiempos, que tampoco estaba formada por almas demasiados gentiles, no se atrevió a declarar Santo a un hombre que el rumor decía que había asesinado  al hijo, al sobrino e que había hecho un gran  sancocho con la esposa. A pesar del In Hoc Signo Vinces y del Edicto, el agradecimiento a Constantino no llegó a tanto.

 A parte esas acciones que al fin eran producto de los tiempos donde la ferocidad se ocultaba menos que hoy en día, a parte eso, decía, Constantino era un hombre de grandes visiones. Intuyó, como ya dicho, la importancia de la nueva religión,  y también que el centro de poder del Imperio se trasladaría a Oriente. Por eso a partir de laño 326, Constantino quiso iniciar la construcción de la Nueva Roma, la que será la sede  del Nuevo Imperio Romano de Oriente. Y la quiso en el sitio donde estaba la antigua ciudad de Besancio y que con el tiempo se llamará   Constantinopla y más tarde Estambul.
Como curiosidad ligada a ese emperador habría que agregar que durante toda la Edad Media, por más de mil años, como base  legal para justificar el Poder Temporal de los Papas, se atribuyó a Constantino la ingente donación (Donación de Constantino) a la Iglesia de Roma de casi   la mitad de toda Italia; documento  supuestamente dictado en el año 324 y  que reposaba en los documentos vaticanos. En realidad el documento vaticano con esta supuesta  y generosa Imperial Donación, resultó ser un falso colosal; esto se reconoció a regañadientes en el 1500, pero  el Papado, como si nada, siguió considerándose legal propietario de  Roma y las demás regiones de los Estados Pontificios.
 Ad mayorem Dei gloriam.


17 mar 2013

L.- Personajes.- 25/54 ORIGENE


          

25/54      ORÍGENES ADAMANTINOS

                                                         y las autocastraciones

                                                                200 d.d.C.

  


Vivió entre el 180 y el 250 después de Cristo. Era filósofo, teólogo y escritor. Escribió muchísimo, de verdad, en manera hasta exagerada. La nueva religión Cristiana estaba haciendo pasos agigantados, máxime en la actual Turquía, aunque   todavía había conatos de represión de parte de los “paganos”. Durante una de estas represiones, la del Emperador   Septimio Severo, el padre de Orígenes adolescente, el ferviente cristiano Leonidas,  fue encarcelado ejecutado y sus bienes incautados.  El joven Orígenes tuvo que trabajar duramente para mantener a su mama y la los otros seis hermanitos, todos mas jóvenes que él: trabajaba de maestro, vendías sus manuscritos y  agradeció las cortesías de una rica señora que seguramente admiraba su talento y algo más.  Poco después fue nombrado director de la Escuela de Catequesis. Su escuela era frecuentada por paganos y por neófitas cristianos.  Era de lengua griega, nuestro Orígenes, estudió mucho Platón y los Estoicos, quiso aprender el hebraico.  Y la lectura de Mateo  “…hay eunucos que se hicieron eunucos para alcanzar el Reino de los Cielos”( Mt. 19.1) lo inflamó y fanatizó tanto  que decidió castrarse solo.  Y tenía 25 años. Yo también leí a Mateo, en mis 25, pero la Gracia no me tocó.
Lo de castrarse era  una operación relativamente difundida entre los primeros y primitivos cristianos, para evitar tentaciones de la carne y alcanzar más fácilmente el Paraíso. No se saben que opinaban sobre eso sus mujeres, porque las mujeres en aquellos tiempos no opinaban. La Fe en las religiones lleva a estos extremos. El actual kamikaze islámico  confía asegurarse leche y miel ofrecidos por las sensuales Huríes en el Paraíso de Mahoma. No todos los cristianos estaban de acuerdo con esa práctica renunciataria; entre ellos  el obispo de Orígenes,  Demetrio, quien nunca lo quiso ordenar sacerdote, justamente por esa manera de “recurrir a subterfugios para alcanzar la virtud de la castidad”. Esto según algunos escritores. Según otros, Orígenes se auto castró para  que fuera confirmado en su cargo de Director de la Escuela de Catequesis, que estaba frecuentada no solamente por viejas piadosas  sino también para  lindas jóvenes  que podrían haber sido presa por  demoníacas tentaciones carnales.
  Pero aparte esas “características”  no se puede negar que Orígenes fue un gran pensador, muy inteligente y que tuvo mucha influencia en los autores cristianos que le siguieron. Viajó mucho, escribió muchísimo y de todo tipo: escrituras exegéticas,  obras doctrinales, obras apologéticas,  obras filológicas,  epístolas.    En los primeros años del incipiente cristianismo, las doctrinas, opiniones, escrituras sobre temas religiosos eran infinitas. Que si la Trinidad, que si el Padre es superior al hijo, que si el hijo es de naturaleza divina o humana, que  es el Espíritu Santo, que si María es virgen, etc. Una infinidad de  discusiones entre Origenistas y antiorigenistas. En fin, lo que se llamarán con el tiempo unos Bizantinismo, llevados el extremo y en forma patológica. Pero, a pesar de la auto mutilación, la influencia de Orígenes fu enorme sobre todos en sus sucesores  de Asia menor así como también sobre  escritores cristianos latinos de peso como Ambrosio  de Milán quien, de paso, sus atributos los tenias bien puestos y imponía autoritariamente sus teorías.
Una de las últimas persecuciones, la de Decio, coletazo del paganismo moribundo, terminó con él.
  Naturalmente   el buen Orígenes ni se imaginaria que con el giro de pocos decenios los cristianos perseguidos se transformarían en perseguidores  y  lo serian con más ahínco todavía y durante  largos y crueles siglos, como lo demuestra la Santísima Inquisición.



                                      



15 mar 2013

L.- Personajes.- 24/54 BAR COJBA`


                             BAR COJBÀ
                  ( La verdadera diàspora del 125 d.c.)

 Por algún motivo que desconozco, se habla poco de Bar Cojbà. Así como  para referirse a la destrucción del Tempo se habla más de la del 71, con en Emperador Tito  que del casi  total aniquilamiento del 135 en los tiempos del Emperador Adriano a consecuencia de la rebelión.
 ¿Por qué?
Bueno, de Bar Cojbà no se logra conseguir ninguna noticia de carácter personal bibliográfico seguro, sino solamente datos y cuentos  que se confunden con lo mítico. Los Romanos hablaron poco de él probablemente avergonzados de su rebelión que mantuvo en jaque por un tiempo al  mayor ejercito del mundo del aquel entonces. Casi una tercera  parte del total de las fuerzas romanas acudieron allá, porque esos “ miserables “ palestinos habían logrado vencer a una Legión  Romana completa y destruir  a la otra que había venido  en su ayuda desde Egipto.
Adriano, que por otro lado fue uno de los mejores emperadores de Roma y que anticipó la munificencia de los príncipes italianos del Renacimiento, tuvo que ponerse furibundo  a las noticias de las derrotas y sacó legiones hasta de Britannia y de Dacia para repeler la inconcebible revuelta.  La guerra de guerrilla de lo hebreos  había resultado optima contra el ejercito de los Legionarios y  Bar Cojbà  logró independencia para Israel: independencia de breve  duración pero independencia, al fin.  Hasta acuñó monedas.  Tuvo el apoyo entusiasta de sus secuaces y de  otros tantos entusiastas sostenidos por Akivà, el  gran el Rabí  de la época y uno de los más famosos de Israel en todos los tiempos. 
Akivà  hasta consideró a Bar Cojbà no solamente como enviado de Dios sino como el Mesías tan suspirado y esperado por el pueblo de Israel, basándose a mayor confianza en una profecía del gran Isaías. 
Pero, en fin, fuera profeta o Mesías, al final de tres años de lucha, el Imperio Romano bien pudo contra él y sus correligionarios: el rebelde Bar Cojbà fue muerto, Jerusalén fue completamente destruida, en su lugar fue edificada la Aelia Capitolina, con las imponentes estatuas de Júpiter y la del propio emperador Adriano, según las costumbres del culto a la personalidad. Solamente en batallas murieron la belleza de 500.000 israelitas.  Varias otras ciudades  fueron arrasadas y  se dispersaron  los que no murieron  de hambre o por las dagas romanas; fueron  quemados los libros sagrados, prohibida la religión hebrea, sus costumbres, sus ritos, incluyendo el de la circuncisión que tanto irritaba a los Romanos que la consideraban un primitivismo.  En fin,  los Romanos evidentemente no quisieron detallarse mucho en la descripciones y relatos de sus vergonzosas derrotas ; y  por el otro lado también los rabinos, con la excepción de Akivà, quisieron hablar mucho de esos tristes eventos, ya que en su mayoría habían siempre considerado una insensatez tratar de rebelarse abiertamente al Imperio más poderoso del mundo. La cual   rebelión tuvo para Israel un costo inmenso comparado por los misérrimo tres años de efímera independencia.

 Y desde este año, el tristísimo 135 d.C. comenzará la verdadera Diáspora, que verá esparcido por el mundo uno de los pueblos más   inteligente  del Planeta y quizás el más perseguido. Los “paganos” Romanos siempre habían sido tolerantes con las otras religiones y, como he dicho ya más de una vez,  eso lo  demuestra también la existencia del Panteón, sitio de culto en Roma dedicado a todos los dioses del Imperio.  Pero en esta ocasión la rebelión  de Bar Coibá fue tan exitosa,  y tan humillante para  el orgullo romano que  toda la fuerza del Imperio cayó sobre Palestina.